Uno de los principales sospechosos era el vecino de Elena. Era un hombre solitario que vivía cerca del bosque. El hombre tenía fama de raro entre los vecinos porque casi nunca hablaba con nadie. Marta e Iván decidieron observarlo durante unos días sin decir nada a la policía todavía.
Vieron que el hombre salía cada tarde hacia el parque con una bolsa grande. Aquello aumentó sus sospechas. Sin embargo, Marta pensó que también podía tener una explicación normal. Podría ser que recogiera leña o paseara a su perro.
La duda seguía sin resolverse.