La policía buscó a Elena durante varios días sin resultado. Revisaron su habitación, su ordenador y también hablaron con sus profesores. Nadie encontró ninguna pista clara. El bosque cercano al pueblo se convirtió en el lugar principal de búsqueda.
Elena solía pasear allí después de clase. Los vecinos organizaron grupos para buscar entre los árboles. Pero solo encontraron una mochila vieja sin relación con Elena. Marta lo observaba todo desde lejos con mucha tristeza.
Cada día que pasaba sin noticias, el miedo del pueblo crecía un poco más.