Con el tiempo, Ana y Pablo se convierten en una pareja feliz. Marcos sigue siendo un buen amigo para los dos. Ana ya no necesita notas secretas porque Pablo habla con ella cada día sin miedo. Ana guarda la caja de notas en su habitación como un recuerdo bonito.
Esta historia empieza con un secreto pequeño y termina con una amistad y un amor sinceros.