Al día siguiente, Eva confirmó la noticia hablando con otro trabajador del museo. Sí, es verdad. Oliver me lo contó hace unas semanas. Eva se sintió engañada porque él nunca se lo había dicho directamente.
Cuando Oliver la llamó esa tarde para quedar, Eva contestó de forma seca. ¿Vienes hoy a la clase de dibujo? Hoy no puedo. Tengo cosas que hacer.