Luna guarda silencio. Mientras el abuelo prepara un pequeño descanso, una mariposa de color azul se posa sobre la pluma. Después, levanta el vuelo muy despacio. No vuela de cualquier manera.
Parece que quiere enseñar un camino. Luna la sigue con cuidado. La mariposa atraviesa unos arbustos y desaparece detrás de unas rocas. Allí hay un sendero muy estrecho que Luna nunca había visto.