Julia y el cumpleaños. Julia llevaba semanas contando los días que faltaban para su cumpleaños. No era por los regalos, o al menos eso intentaba decirse a sí misma. Lo que realmente le hacía ilusión era reunir a las personas que quería.
Cuando llegó el gran día, se despertó antes incluso de que sonara el despertador. Bajó las escaleras y encontró la casa decorada con globos y guirnaldas. Aquello confirmó que la celebración había comenzado oficialmente. Durante la mañana ayudó con los preparativos, aunque sus padres insistían en que descansara.
Ella quería participar en todo. Le gustaba sentirse parte de la organización. Por la tarde empezaron a llegar los invitados. Poco a poco, la casa se llenó de conversaciones, música y risas.
El ambiente era exactamente como lo había imaginado. Después de varios juegos y actividades, llegó el momento de la tarta. Todos se reunieron alrededor de la mesa. Las velas iluminaban el rostro de Julia.