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Radio Ambulante, Contra la gastronomía peruana (1)

Contra la gastronomía peruana (1)

Daniel Alarcón: ¿Sabías que NPR tiene una app? Se llama NPR One y te ofrece lo mejor de la radio pública de Estados Unidos y más. Noticias, historias locales y tus podcasts favoritos. NPR One te acompaña mientras haces un viaje, estás en fila o estás esperando a un amigo. Encuéntranos como NPR One (eso es O-N-E) en tu tienda de apps.

Bienvenidos a Radio Ambulante, desde NPR. Soy Daniel Alarcón. Ahora que somos parte de NPR queremos compartir con nuestra nueva audiencia algunas de nuestras historias favoritas. Y hoy vamos a empezar en la ciudad donde nací: Lima, Perú.

Mandamos a nuestro productor, Eduardo García Peña, al centro, con un micrófono, para hablar con la gente sobre la gastronomía nacional…

Eduardo García: ¿Qué piensa usted de la comida peruana?

Voz 1: Eh, que es una de las más ricas del planeta.

Voz 2: Bueno, que es la mejor comida que hay en el mundo. Así de simple, práctico y sencillo.

Daniel: Simple, practico y sencillo. Si eres peruano, y vives en el extranjero, como yo, esto te suele suceder: mencionas a tu país, y después de nombrar a Machu Picchu, la gente te habla inmediatamente de la comida.

Es constante. Los restaurantes peruanos ahora se encuentran en todas las capitales de Europa. Turistas estadounidenses viajan a Perú para visitar los nuevos restaurantes chic de la capital. En Lima hay más escuelas culinarias que en París, y a los chefs los entrevistan en medios locales para que opinen de política, economía y cultura. No exagero. Hace unos años, visité una cárcel de máxima seguridad, y para mi sorpresa, encontré que unos de los presos había abierto un restaurante gourmet. El chef, recuerdo, me contó que su sueño era que la gente de la calle viniera a la cárcel a probar sus platos. Para él, ese sería el éxito.

En fín. Esta es la realidad… Y hay otra realidad, algo que me ha quedado muy claro: que si alguien habla mal de nuestra comida, no siempre reaccionamos bien…

Eduardo: ¿Si alguien llegara a insultar la comida peruana, como te sentirías?

Voz 3: Muy mal, muy mal porque aparte están insultando la comida, o sea, es nuestro… qué te puedo decir, es… ehm, nuestro patrimonio, ¿no?

Eduardo: ¿Qué sentiría usted?

Voz 4: ¡Le pego! [Risas] Le pego pego… Le pego. Y si es chileno… le pego y lo mato.

Daniel: Bueno, hoy en Radio Ambulante nos vamos a arriesgar a que nos peguen. Nuestra historia se llama “Contra la gastronomía peruana”.

Vamos a explorar dos casos y conocer a dos personajes que se atrevieron a insultar la comida peruana. Porque creo que revelan algo sobre nuestra idiosincrasia, y porque creo que demuestran que quizá, algo ha cambiado.

Y para que nadie me acuse de tener poco orgullo nacional, pues, arranco con una aclaración: me encanta la comida peruana…

O sea que no jodan.

Ok, entonces: hace tres años, en Lima, se publicó una novela llamada “Cocinero en su tinta”.

Gustavo Rodríguez: ¡Hey, Dani!

Daniel: Este es su autor, Gustavo Rodriguez…

Gustavo: ¡¿Cómo estás?! ¡Qué gusto!

Daniel: Además de ser escritor, Gustavo hace consultorías en comunicación. Por lo tanto, entiende bien lo del marketing. En el caso de su novela, la editorial había optado por venderla así…

Gustavo: La primera novela peruana… este… dedicada a la… a nuestra gastronomía, ¿no?

Daniel: Algo que no le gustó para nada.

Gustavo: Porque era una forma muy… muy tonta de encasillarla porque mi novela no va de eso.

Daniel: Pero se entiende de alguna manera, ¿no?. El personaje principal era un cocinero, y si bien ese detalle era solo un pretexto para un historia más íntima, pues, para el marketing, funcionaba… Y bueno, esa nota de prensa de la editorial llegó a manos de otro escritor.

Iván Thays: Mi nombre es Iván Thays. Soy un escritor peruano y un bloguero fanático. Vivo en Lima.

Daniel: En esa época, Iván escribía un blog de literatura para el diario español “El País”.

Iván: Entonces, yo hice un post a propósito, no del libro, que en ese momento no lo había leído, sino a propósito de cuánto tiempo debería pasar antes de que un fenómeno se convierta en literatura.

Daniel: El fenómeno al que se refería era la fascinación con nuestra comida. Era el 2012, y estábamos en proceso de convertirnos en un país obsesionado con la gastronomía. Llegaba a niveles francamente caricaturescos —¿recuerdan el chef de la cárcel que les mencioné?—. En fín…

Iván: Ese era el tema del post. Y me preguntaba si este supuesto boom de la gastronomía peruana podría ser… dar, originar, obras literarias tan rápido, digamos, ¿no?

Daniel: Pero aparte de esta pregunta literaria y teórica, en su post, Iván confesó algo grave: que la comida peruana no le gustaba mucho. Y no lo dijo de la manera más bonita tampoco…

Iván: Dije varias cosas que sonaron muy mal, como que la comida peruana es indigesta, que es un petardo de carbohidratos al cubo, y que en general a mi me gustaba mucho más la comida italiana, y que no me parecía que la comida peruana fuera la mejor del mundo, de ninguna manera.

Daniel: Y que ni siquiera estaba agradecido por este supuesto boom gastronómico.

Iván: Y entonces, escribí eso en la noche y me fui a dormir, y al día siguiente apareció… muchas personas que comentaban el texto, como 20 personas, y algunos likes, ¿no? Y yo pensé que eso iba quedar ahí.

Daniel: Gustavo también lo vió.

Gustavo: Yo estaba regresando de un vuelo de Bogotá-Lima después del Hay Festival en Cartagena cuando abrí mi Facebook en el aeropuerto, y vi que Iván me había etiquetado en una nota. Aparentemente era un enlace en su post en el blog en “El País”.

Daniel: Lo leyó rápidamente, y nada… Gustavo se subió al avión, y mientras estaba en el aire, todo cambió…

Un periódico limeño, “El Comercio”, publicó un enlace al blog con un titular alarmante…

Iván: “Escritor peruano dice que la gastronomía peruana es mala en España”. O sea, ese es el momento en que empieza la historia verdadera, ¿no?

Daniel: “El Comercio” es el periódico más importante del Perú, el más leído, y con ese blog, Iván y sus comentarios sobre la comida peruana se volvieron noticia. Muchos lo interpretaron como una crítica al libro de Gustavo también, y por lo tanto, el autor se vio involucrado en esta vaina.

Gustavo: Cuando yo aterrizo en Lima es cuando ya empiezo a ver. O sea, unas pocas horas después ya empiezo a ver el apanado mediático contra Iván.

Iván: Entonces ya ahí me di cuenta de que lo que había dicho iba a ser tomado de una manera mucho más grave de lo que realmente era para mí, ¿no?

Gustavo: Es más, me empiezan a llamar de canales de televisión, me empiezan a llamar de radios, me empiezan a llamar de diarios…

Daniel: Además de los comentarios controversiales de Iván, supongo que los medios también querían crear una pelea entre los dos escritores.

Gustavo: Y yo trataba de entender qué era lo que estaba ocurriendo, ¿no?

Iván: Yo no soy un cocinero, no era una crítica gastronómica, era una opinión de alguien a quien la comida peruana le parece indigesta, digamos, ¿no?

Daniel: Pero ya no había marcha atrás.

Gustavo: Si en Perú existiera la ley de la guillotina, y este… El pobre Iván hubiera sido aguillotinado, ¿no? Este… Fue terrible, ¿no?

Daniel: Desafortunadamente, Gustavo no exagera. A los medios les encanta este tipo de historia.

Clip de televisión: ¿Quién demonios entonces es él? Él es Ivan Thays, el peruano sin gusto… que odia a la comida peruana…

Daniel: Les encanta crear un enemigo…

Clip de televisión: Para mí es un resentido gastronómico, un resentido… Es una persona que está acostumbrada a comer huevito frito, purecito, y arrocito y…

Daniel: Salió en las portadas de varios diarios populares. Y en las redes sociales…

Clip de televisión: En las redes sociales se ha creado grupos como “Yo también odio a Iván Thays por hablar mal de la comida peruana”. “Iván Thays deposita tus palabras en el water”. “Traidor, terrorista de la gastronomía peruana”. “Cómete esta, a ver si te indigesta”…

Daniel: Chefs famosos salieron en la televisión para insultarlo…

Chef 1: Le invitaría a un ceviche, con ají pipí de mono, para que le pique bien y que sienta realmente algo que le pique cuando entra y cuando sale.

Chef 2: Quizá esto le habrá producido a él mucha más fama de la que tenía. Yo no lo conocía.

Presentadora: ¿Qué dice Alfredo González?

Chef 3: Bueno, yo creo que cuando yo me enteré de este señor, lo primero que hice fue entrar a Google, al buscador. Y bueno, la Wikipedia es así: chiquitita… Entonces, este, es un pata que se ha querido hacer conocido… Él vive en España, él parece que no ha ido a tapear…

Iván: Justamente eso te iba decir, ¿no? Entonces lo curioso es que ellos llegaron a la conclusión de que yo vivía en España, ¿no?

Daniel: Supongo porque el blog se había publicado en “El País”. En uno de los programas de comedia más populares del Perú, lo imitaron… con un leve dejo español…

Programa de televisión: Hoy tenemos un invitado especial. Directamente llegado desde España, el escritor peruano Talibán Thays… Buenos días, Talibán…

Buenos días, mi estimado Beto. Pues hombre, la verdad que…

Diego Salazar: Esto debe ser la única vez en la historia en el que un escritor es imitado en un programa de humor en el Perú.

Daniel Alarcón: Este es Diego Salazar, crítico de restaurantes, periodista, amigo. Fui a Diego con mis dudas. Es que sí, todo este episodio de Iván me dejó muy confundido. ¿Qué importancia tiene que a un ciudadano peruano le guste o no la comida de su país? ¿A quién le importa? Pues, aparentemente, a los peruanos. ¿Pero por qué? Esa es la pregunta…

Diego: Medio bromeando, ¿no? : es muy sencillo: somos muy malos jugando al fútbol, ¿no? [Risas] Necesitamos… Lo que… No sabemos jugar fútbol, bueno, pues, tenemos la cocina, ¿no?, para compensar.

Daniel: Y lo que dice es medio en chiste, claro. Pero como muchos chistes, tiene algo de cierto. Me lo dijeron muchos. Míralo de esta manera: ¿De qué se construye el orgullo nacional, hoy en día? En América Latina. ¿De nuestra naturaleza, nuestros paisajes, de nuestros monumentos?… Supongo…

Felizmente ya no armamos guerras entre países vecinos, sino que resolvemos nuestras broncas sudamericanas en la Corte Internacional de La Haya…, o en los estadios de fútbol. Y por años, los peruanos hemos sufrido en la cancha. Mientras tanto, fuera de ella, ¿qué se conoce de mi país? Guerra interna, políticos ineptos o corruptos, o más bien ineptos y corruptos. Y hasta hace relativamente poco, una economía que no despegaba.

Diego: Entonces cuando encontramos algo que hacía que la gente, cuando dijeses “Perú”, lo primero que se les venía a la mente no era Abimael Guzmán, ni Fujimori, sino un ceviche… nos aferramos a eso, pues, como un náufrago a una balsa, ¿no?

Daniel: En otras palabras, nuestra comida se ha convertido en nuestra marca.

Comercial de televisión: Y leerles sus derechos como peruanos: ¡Ustedes son de Perú, tienen derecho a comer rico!

Daniel: Este es audio del primer comercial de la exitosa campaña publicitaria Marca Perú.

Comercial de televisión: ¡Anticucho! ¡Ceviche!…

Daniel: Puede que hayas visto el logo. La palabra Perú, con la P en espiral. Se estampa en todo: baberos de niño, gorros, calzoncillos…

En el spot, uno grupo de cocineros, músicos, figuras públicas peruanas va a un pueblo estadounidense llamado Peru, y les enseñan a los residentes qué significa ser peruanos.

En fin, en el caso de Iván, sus comentarios hirieron nuestro orgullo patrio. Si nuestro lugar en el mundo depende de que a los extranjeros les guste nuestra comida, entonces, claro, lo que dice Iván es un atentado contra la nación.

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