El Picaflor
Narrador: Un gran incendio se había desatado en la profundidad de la selva. Las llamas lo consumían todo aceleradamente, sin dejar nada a su paso. La gran serpiente Boa, reina de la selva, alertó a los animales.
Boa: Huyan, sálvense ¡corran por sus vidas!
Narrador: Antes de que la Boa terminara de hablar, la mayoría de los animales había emprendido carrera para salvarse.
Animales: ¡Salgamos de aquí, vámonos!
Narrador: Mientras los animales corrían en todas las direcciones para ponerse a salvo de las llamas...
Narrador: ... un picaflor se acercaba a un pequeño lago, recogía unas gotitas de agua en su largo pico y, volando muy cerca del incendio, las dejaba caer sobre el fuego.
Picaflor: Ufff... ¡hay que darse prisa! ¡Toda la selva se quemará!
Narrador: El picaflor iba y venía... Se lo veía cansado, pero él continuaba recogiendo gotas de agua y llevándolas en su piquito para apagar el incendio.
Picaflor: ¡Vamos! ¡Más rápido! ¡Tengo que ir más rápido!
Narrador: De pronto, un jaguar que pasaba corriendo se quedó observando al picaflor y le dijo:
Jaguar: ¿Qué haces, insensato?
Picaflor: Estoy luchando por apagar el fuego.
Jaguar: ¿Eres idiota?
Picaflor: No, yo estoy...
Jaguar: Si no vuelas por tu vida, vas a morir. Es una estupidez pensar que tú solo apagarás tan terrible incendio con unas pocas gotas de agua.
Picaflor: Seguiré... Seguiré debo intentarlo...
Jaguar: Estás perdiendo tu tiempo y arriesgando tu vida por nada.
Picaflor: ¿Cómo?
Jaguar: Esto es una locura. Vamos, sálvate.
Narrador: El colibrí voló cerca de la cara del jaguar y mirándolo fijamente a los ojos, le dijo:
Picaflor: Sí, es posible que no logre apagar el incendio con mi esfuerzo. Pero, al menos, estoy haciendo mi parte por salvar la selva. Y tú, poderoso jaguar... ¿qué haces? Deja de criticar y ven a ayudarme.
Narrador: Y tú, amigo, amiga, ¿qué estás haciendo para salvar tu mundo?