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Radialistas, 130 - Juguetes sexuales (1/3)

130 - Juguetes sexuales (1/3)

Juguetes sexuales

LOCUTOR

A continuación,

nuestro habitual espacio

“El consultorio sexual de la doctora Miralles”.

DOCTORA

Amigas, amigos,

¿qué tal, cómo están?

¿Bien?... ¿Bien de bien?...

Cuánto me alegro

porque hoy vamos

a tener un programa divertido.

Fíjense, recibí esta carta...

Yo pensé que era una carta de navidad

pidiendo regalos...

Pero el chico que la escribe

se refiere a otros “juguetes”...

CHICO

Doctora,

quiero que usted nos hable

de los juguetes sexuales.

Yo entré el otro día

en una tienda de ésas,

una sex shop...

Y me quedé

con los ojos de condorito...

Había de todo...

Penes de goma,

muñecas inflables,

condones de chocolate,

látigos, bolas chinas,

vibradores...

Doctora,

¿esos aparatos son buenos

o son una perversión?

DOCTORA

Juguetes sexuales...

De eso vamos a hablar hoy.

Y vean lo que el chico pregunta:

¿son una diversión o una perversión?

Me gustaría oír la opinión de ustedes

sobre los juguetes sexuales...

DOCTORA

Qué rápido...

Se ve que mis oyentes juegan mucho...

¿Aló?

VIEJO

Ni mucho ni poco, doctora.

DOCTORA

¿Señor?

VIEJO

Así la iba a tratar yo a usted,

diciéndole “señora”...

pero creo que no merece ese nombre.

DOCTORA

¿Está de mal humor, amigo?

VIEJO

Malo no, pésimo.

Porque usted,

doctora o lo que sea,

sabe muy bien

que esas porquerías

sólo las usan

las personas enfermas, pervertidas...

Es una moda

de los tiempos modernos...

DOCTORA

Pues fíjese que no,

mi amigo.

Los juguetes sexuales

son muy antiguos.

Los consoladores tienen

cientos de años.

Los vibradores se inventaron

a finales del siglo 19...

y aunque usted no lo crea,

está considerado

el quinto electrodoméstico

de mayor venta en el mundo...

VIEJO

Me da asco,

me da repugnancia seguir

hablando de esto...

DOCTORA

Pero, señor mío,

son juguetes...

Estamos hablando de juguetes...

Hay muchos tipos de juguetes...

VIEJO

Lo que hay

es muchos tipos de sinvergüenzas...

y usted es una de ellas.

DOCTORA

Uff... Qué mala leche,

quiero decir,

qué mal humor tiene este viejito...

DOCTORA

¿Aló?

CHICA

Aló, doctora Miralles...

Oiga, no haga caso a ese carcamal...

Son personas amargadas...

Yo lo que quiero, doctora,

es que me explique

cuáles son esos famosos juguetes sexuales

porque yo nunca he visto uno...

DOCTORA

A ver, muchacha.

Comencemos diciendo

que hay muchos, muchísimos tipos de juguetes sexuales.

Algunos son muy simpáticos,

ayudan mucho...

y otros lo son menos...

CHICA

Póngame un ejemplo, doctora.

DOCTORA

Los consoladores,

también conocidos como “dildos”...

CHICA

¿Y qué cosa es eso, doctora?

Explíqueme...

DOCTORA

Bueno, hay muchas clases de consoladores...

Imagina como un pene de goma...

Los hay grandes,

los hay más chicos,

blandos y duros...

CHICA

¿Y para qué se usa eso, doctora?

DOCTORA

Para estimular las zonas genitales...

Los mejores son los llamados vibradores...

Tienen unas pilitas, unas baterías...

y entonces el aparato vibra...

y te excita...

Es muy divertido...

CHICA

Pero, doctora,

¿eso se usa solo o acompañado?

DOCTORA

Solo y acompañado.

Muchas parejas

que cayeron en una rutina

al hacer el amor,

han descubierto en estos juguetes

el mejor recurso para estimularse.

CHICA

¿Y si una está solita?

DOCTORA

Pues disfrutas solita.

Hay vibradores hinchables,

con correítas y sin correítas,

hay unos muy graciosos,

curvados hacia arriba,

para tocar el punto G,

hay otros dobles

para penetrar al mismo tiempo

la vagina y el ano...

DOCTORA

¿Aló?

HOMBRE

Aló, doctora Miralles...

verá, yo no soy un grosero

como el señor

ése que la llamó antes...

pero me parece, doctora,

que esos aparatos

no deben usarse...

DOCTORA

¿Y por qué no deben usarse?

HOMBRE

Porque... porque... porque

son cosas artificiales...

hasta ridículas...

DOCTORA

A ver, a ver, amigo.

Le voy a poner un ejemplo.

¿Usted hace el amor

con su compañera, verdad?

HOMBRE

Sí, claro, doctora...

DOCTORA

¿Y usted nunca ha tomado,

por ejemplo,

una pluma o un algodoncito,

y le ha hecho cosquillitas a su pareja...

HOMBRE

Bueno, sí, a veces...

DOCTORA

Pues eso es un juguete sexual...

y no tiene nada de malo...

HOMBRE

Pero una cosa es una pluma de gallina

y otra un vibrador con baterías...

DOCTORA

Es lo mismo...

Son juguetes para hacer

más divertido

el acto sexual...

¿qué tiene eso de malo?

HOMBRE

Sí, la verdad, pensándolo bien...

DOCTORA

Bueno, usted siga pensando,

pero a mí el tiempo se me acaba.

Así que, la seguimos en el próximo consultorio.

¡Hasta la próxima, juguetones y juguetonas!

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