×

Utilizziamo i cookies per contribuire a migliorare LingQ. Visitando il sito, acconsenti alla nostra politica dei cookie.

Radialistas, 051 - Un condón en la cartera – Text to read

Radialistas, 051 - Un condón en la cartera

Intermedio 1 di spagnolo lesson to practice reading

Inizia a seguire questa lezione ora

051 - Un condón en la cartera

Un condón en la cartera

LOCUTOR

A continuación,

nuestro habitual espacio

“El consultorio sexual de la doctora Miralles”.

DOCTORA

Amigas, amigos, ¿cómo están, cómo los trata la vida?

¿Llenos de amor y de entusiasmo?

Estupendo, pero recuerden siempre

que una cosa es la pasión

que una cosa es la pasión y otra la precaución.

CHICO

Te quiero, Sandy,

me muero por ti…

CHICA

Yo también te quiero,

me muero por ti…amor

CHICO

Pues si me quieres, demuéstramelo…

¿Lo hacemos, Sandy?

CHICA

Claro que sí, mi amor…

CHICO

Ay, te quiero, te quiero…

CHICA

Pero antes…

Ay, te quiero.

¿Antes qué?

Yo también, te quiero, pero antes…

¿Tienes un condoncito,

mi amorcito?

CHICO

Un… un condón… espera…

Creo que no…

Pero no importa, yo me cuido…

CHICA

Yo también me cuido, mi amor.

CHICO

Pero, Sandy, no pasa nada…

Soy tu pareja.

No estoy con nadie más ni estoy enfermo.

CHICA

No, Lolo.

Hasta aquí nomás llegamos.

Sin condón, nica.

No, no no no Lolo.

¿Cuál nica?

CHICA (MEDIA VOZ)

Ni cagando.

DOCTORA

Ponte el sombrero.

Ponte el condón.

La camisinha,

como dicen en Brasil.

Y esta chica,

precavida,

inteligente,

le dijo a su novio

que sin condón

no hay din-dón… ¿Aló?

ABUELA

Y muy bien dicho, doctora.

Porque luego,

por esa irresponsabilidad,

ahí tiene usted a las adolescentes embarazadas,

las madres solteras…

DOCTORA

Un embarazo no deseado

o también una enfermedad

de transmisión sexual…

hasta el SIDA.

ABUELA

Y yo me pregunto, doctora,

si es tan fácil tener a mano un condón,

¿por qué los varones

no quieren usarlo?

DOCTORA

Veamos ahora…

¿Aló?

CHICO

La señora que llamó,

como ya es mayorcita,

no entiende.

Porque cuando a uno

le entran las ganas

no va a ir a la farmacia…

Se acaba el romanticismo,

se enfría todo…

Además…

DOCTORA

Además, ¿qué?

CHICO

Que no se siente lo mismo, doctora.

Eso es como chupar un caramelo

sin quitar el papelito…

DOCTORA

Atiende, muchacho.

Con un poco de creatividad,

pueden convertir el condón

en un juego

y resulta simpático…

Ella te lo puede poner…

DOCTORA

Hoy tengo muchas llamadas…

A ver… ¿Aló?

CHICA

¿Cómo está, doctora Miralles?

DOCTORA

Yo muy bien.

¿Y tú?

CHICA

Ahora estoy muy bien.

Pero antes,

cuando estaba con mi novio, no.

Él siempre se olvidaba del condón.

Yo me negaba, él insistía.

Así nos pasábamos peleando.

Algunas veces, por cansancio,

yo aceptaba tener relaciones a pelo,

sin nada,

pero luego yo era la que me angustiaba.

Ellos no, a ellos no les importa.

Ellos van a lo suyo.

Si luego te quedas enferma o preñada,

ya el pájaro voló del nido.

DOCTORA

¿Y qué hiciste, entonces?

CHICA

Como le decía,

ahora estoy muy bien.

Yo llevo siempre en mi cartera un condón.

O dos.

Igual que llevo el pintalabios o el espejito,

llevo mis condones.

Así no hay miedo.

DOCTORA

Excelente idea.

Las chicas que estén escuchando este programa

deberían hacer lo mismo.

Un condón en la cartera.

Por cierto, algunas dicen

que les da vergüenza…

¿qué les aconsejarías tú?

CHICA

Que es mejor un minuto de vergüenza

que 9 meses de panza, ¿no?

DOCTORA

Veamos… ¿aló?

JOVEN

Yo quiero felicitar a esa man que habló.

Porque, doctora,

a mí me pasaba lo mismo.

Hasta un día.

DOCTORA

¿Qué pasó ese día?

Cuéntame.

JOVEN

Mi flaco, para variar,

se olvidó de la goma.

Que le daba pereza ir a la farmacia.

DOCTORA

Y tú, ¿qué hiciste?

JOVEN

Yo le dije:

alcánzame la mochila,

ahí tengo uno.

Dice él:

¿cómo es que tú tienes condones en la mochila?

Le digo:

Los tengo porque tú no los tienes.

Me dice:

pareces una facilona,

una tipa de la calle.

Tú me estás engañando con otro.

Yo le digo:

¿qué te pasa?

¿Me insultas por ser precavida?

Deberías agradecerme.

Y dice él:

pues a mí con la discutidera,

ya se me fueron las ganas.

Y le digo yo:

pues a mí también.

Olvídate y raja.

Yo no voy a estar con un hombre

tan cavernícola y machista.

Así que, calabaza calabaza

cada quien para su casa.

DOCTORA

¡Muy bien, muchacha!...

Qué gusto me da oírte.

Y ojalá que otras chicas

sigan tu ejemplo.

No sean tontas.

No se dejen engatusar

con palabritas bonitas

de los “lolos pololos”.

Dicen que hombre precavido

vale por dos.

Pues entonces,

mujer precavida vale por cuatro.

¡Hasta la próxima,

chicas empoderadas!

Learn languages from TV shows, movies, news, articles and more! Try LingQ for FREE