Lucas llevaba unos diez minutos en el café cuando levantó la vista del cuaderno y vio a una señora en la calle. Era mayor, tendría unos setenta años y llevaba un sombrero rojo extraordinariamente grande que contrastaba de forma llamativa con su abrigo beige. Caminaba despacio, con una bolsa pequeña en la mano. De repente, se detuvo justo delante del café, abrió la bolsa y empezó a buscar algo dentro con movimientos cada vez más nerviosos.
Buscó durante casi un minuto sin encontrar lo que buscaba. En su cara había una expresión de preocupación genuina.