Lucas cogió una cesta y empezó a buscar lo que necesitaba. Cogió pan, leche y fruta. También cogió huevos porque en casa solo había dos. Cuando pasó por la sección de dulces, vio chocolate.
A Lucas le gusta mucho el chocolate, especialmente cuando está escribiendo. Pensó: no necesito el chocolate, pero lo cogió de todas formas. Luego fue a la caja, pagó ocho euros y salió del supermercado.