PROBLEMAS DE MIERDA
¡No! ¡No! ¡Está ocupado!
¡Puta madre!
-¡Tenemos un problema! -Sí, muy cabrón.
Llevamos 4 meses, y no estaba lista para dar este paso.
Ni aunque hubiéramos llevado 10 años, hubiera estado listo para esto.
Cuando abriste esa puerta, llegamos a un punto sin retorno.
Ya sé, pero no puedo sacar esa imagen de mi cabeza,
es como una cicatriz en el alma, y yo creo que no se va a borrar.
Hay dos opciones.
Y las dos son igual de dolorosas.
-La primera es terminar. -No, por favor, no.
Que cierres la puerta, que agarres tus cosas,
-y no nos volvemos a ver nunca. -No.
O hacemos como que esto nunca pasó.
Cierras la puerta, fingimos que no pasó nunca,
y así toda la vida. ¿Podrías?
¿Qué ves?
-A ti cagando. -¡Valemos madres!
-Te amo. -Yo también te amo.
Ojalá que tengas una bonita vida.
Espero que encuentres alguien
que te haga tan feliz como yo me sentía.
Me despides de tu papá, íbamos juntos a ver al Necaxa.
Te van a extrañar muchísimo.
Perdón por no haber cerrado la puerta con seguro.
No, perdóname tú, debí haber tocado.
Adiós, amor mío.
Adiós.
Oye. ¿Me puedes traer otro papel?
Ah, sí.
-Gracias. Ah, y la puerta, por fa. -Sí.
Si tú igual que yo estás harto de ver
bebés a los que les avientan queso en la cara,
mejor suscríbete a nuestro canal de YouTube, que se llama Backdoor,
y disfruta de nuevos videos los lunes y los jueves.