Apartamento en la Costa Brava, p. 10
Empuriabrava. Terraza de un bar. 19.00 h.
Loli y Raúl le han dicho a Pepa que no pueden encontrar el apartamento. − A ver a quién coño preguntamos − dice Raúl.
− Pues al camarero, por ejemplo − dice Pepa.
− Pero es que... Pregunto y la gente me mira con una cara...
− Dame las llaves − dice Pepa. Raúl le da las llaves. Pepa mira la dirección que hay en el papel del llavero: «Edificio The sun of the beach» − Pepa se levanta, se acerca al camarero y le enseña el papel −. Por favor, ¿sabes dónde está este edificio?
− Sí − dice el camarero −. Todo recto. Al final de la calle. Es un edificio muy grande. De color azul y blanco. Frente al mar.
− ¡Coño! − dice Raúl.
− No sabes hablar inglés − le dice Loli a Raúl.
− ¿Qué le has preguntado al camarero, Pepa? − pregunta Raúl.
− Le he preguntado donde está el edificio The sun of the beach.
− «Sanofabich». Lo mismo que yo decía.
− Bueno, ¿vamos? − dice Loli −. Quiero cambiarme de ropa.
− Pepa, tú te quedas, ¿no? − pregunta Raúl −. Tú también puedes quedarte, Álvaro.
− Sí, Pepa. Por favor − pide Loli.
− Yo... Bueno... Estoy un poco cansada − Pepa mira a Álvaro y le pregunta −: ¿tú quieres volver hoy a Barcelona?
− No. Yo quiero quedarme y conocer Empuriabrava. − Álvaro mira a Raúl −. ¿De verdad puedo quedarme en tu apartamento? Gracias, Raúl. Eres muy amable. Os invito a todos a cenar.
− Gracias, tío − dicen Loli y Raúl −. Vamos a ver el apartamento y a dejar las cosas. Luego, podemos bañarnos.