image

Spanish Proficiency Exercises - Advanced A, Story about an Animal or Pet - Luz Espinoza de Magdits

Yo tuve un gato siamés que se llamaba Benito. En general a mí siempre me han gustado los gatos. Y este en especial me gustó más, porque lo compré con mi esposo. Lo tuve durante casi 2 años ó 3 y era el gato de 'guerra' de mi esposo, porque él jugaba como si fuera un, como si fuera un juguete con el gato, y el gato permitía que se le hiciera todo. Era muy bueno en general igual que todos los pets, igual que todos los animales de casa, estaba muy bien amaestrado, no molestaba, y era muy buena compañía. Pero murió porque ingirió un veneno en el techo de la casa de un vecino, y nosotros pensamos que lo había atropellado un carro. Y lo llevamos al veterinario, y el veterinario no nos dijo que había sido un envenenamiento, así que el pobre gato estuvo casi dos días mal y nosotros pensábamos que el golpe de un atropellamiento de carro. Y finalmente mi esposo lo llevó al veterinario y justo allí murió y fue una situación muy triste, porque murió en presencia de él, y de allí nunca más en adelante quise tener gatos.



Want to learn a language?


Learn from this text and thousands like it on LingQ.

  • A vast library of audio lessons, all with matching text
  • Revolutionary learning tools
  • A global, interactive learning community.

Language learning online @ LingQ

Yo tuve un gato siamés que se llamaba Benito. En general a mí siempre me han gustado los gatos. Y este en especial me gustó más, porque lo compré con mi esposo. Lo tuve durante casi 2 años ó 3 y era el gato de 'guerra' de mi esposo, porque él jugaba como si fuera un, como si fuera un juguete con el gato, y el gato permitía que se le hiciera todo. Era muy bueno en general igual que todos los pets, igual que todos los animales de casa, estaba muy bien amaestrado, no molestaba, y era muy buena compañía. Pero murió porque ingirió un veneno en el techo de la casa de un vecino, y nosotros pensamos que lo había atropellado un carro. Y lo llevamos al veterinario, y el veterinario no nos dijo que había sido un envenenamiento, así que el pobre gato estuvo casi dos días mal y nosotros pensábamos que el golpe de un atropellamiento de carro. Y finalmente mi esposo lo llevó al veterinario y justo allí murió y fue una situación muy triste, porque murió en presencia de él, y de allí nunca más en adelante quise tener gatos.


×

We use cookies to help make LingQ better. By visiting the site, you agree to our cookie policy.