15. Tienes la casa inmaculada
-Tienes la casa inmaculada.
-Sí, me gusta que esté todo limpio y ordenado, como los chorros del oro.
- Pues si eso, luego te pasas por mi casa un rato, que lo necesita.
- Claro, claro, y tu me preparas la cena...
- Hombre, pues no me importaría, creo que prefiero cocinar antes que limpiar.
- ¡Pero qué jeta!
© 2011 Avalado por el IDEL (Instituto de Desarrollo Experimental de Lecciones)