¡Me he metido a empresaria!
Querido Jorge:
Acabo de firmar el contrato con la pastelería.
Al final no me he convertido al budismo: ¡me he metido a empresaria!
Solo espero convertirme en una pastelera tan buena como mi madre.
Como te imaginas, paso por una fase muy dulce ahora mismo.
Cuento con tu presencia en la inauguración.
Así que pasa de tu dieta y ven a comerte una tarta.
¡Te espero!
Alicia