Hicimos las paces
Hola, Andrea, ¿cómo estás?
¡Hola, Lucía! Bien, ¿y tú?
Bien. Por lo visto, tu discusión con Rodrigo acabó bien.
Sí, hice las paces con él, así que estoy muy feliz.
Me alegro por vosotros. Siempre os habéis llevado bien, ¿no?
Así es, me cae bien desde el primer día que lo conocí.
Por lo que sé, él también te tiene cariño.
Sí, por eso me ponía muy triste pensar que tenía envidia de mi nuevo trabajo.
¿Y sigue decepcionado ?
No, también consiguió un nuevo trabajo y, por lo tanto, ya está feliz de nuevo.