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A Mi aire, Isabel Domínguez Amaya y el flamenco

Hola amigos, bienvenidos a este nuevo podcast de “A mi aire”. Hoy, 15 de febrero, tengo en el estudio a una invitada muy especial, a una cantaora y bailaora de flamenco, Isabel Domínguez Amaya. Esta artista nos va a acercar la historia del flamenco y nos contestará a preguntas como: ¿es el flamenco folklore?

***

A: Bienvenida Isabel, o ¿mejor tengo que llamarte Amaya? I: Hola, Isabel Amaya es mi nombre artístico. En realidad mi nombre completo es Isabel Domínguez Amaya, pero elegí el apellido de mi madre porque está más relacionado con el mundo del flamenco. A: Ah muy bien. Tú eres de Cádiz y bailas flamenco desde los 8 años, ¿no es así? [1] I : Sí, sí, nací y me crié en Cádiz. Siempre me gustó bailar y a los ocho años le pedí a mi madre que me apuntara en una academia de baile flamenco, donde iba una compañera de clase. A: ¡Claro! Las amigas… I: Sí. En esa academia nos enseñaba una profesora de Sevilla. Con ella aprendí las bases de los más importantes estilos del flamenco y también como estar en un escenario, grande o pequeño. En esta escuela pasé diez años de mi vida. Empecé siendo una niña y me fui con dieciocho años. Fue una etapa muy bonita y todavía conservo amigas de aquellos años. A : Claro. ¡Ya me imagino! Y la academia donde bailabas pertenecía a una peña [2], ¿nos puedes explicar qué es una peña? I: Claro que sí. Una peña es un club, un grupo de personas que se interesan por fiestas populares, culturales o deportivas. En Cádiz hay muchas peñas carnavalescas [3], ¿sabes ?, porque el Carnaval es la fiesta más grande de la ciudad, y también las hay con la temática de flamenco o de fútbol. La escuela a la que yo iba, pertenecía a una peña flamenca. Ellos organizaban muchas actividades culturales como bailes, conciertos o conferencias sobre flamenco… Además también mantenían relación con otras peñas de Andalucía y nosotras actuábamos por todas partes. A: ¡Qué bien! Así cogiste experiencia. I : Sí, sí, cogí tablas [4], como decimos nosotros. A: Claro. Y Cádiz es la cuna [5] del flamenco, junto a Jeréz y Sevilla. Los primeros testimonios [6] sobre el flamenco vienen del siglo XVIII. La verdad es que la historia del flamenco no es muy antigua. I: No, ¡qué va! No es antigua y su historia es muy interesante. A: ¡Cuéntanos! ¿Cómo nace el flamenco? I : Pues nace de la convivencia de los diferentes pueblos que vivían en Andalucía, de la convivencia entre judíos, gitanos [7], musulmanes, castellanos y andaluces. El gitano es una persona de un pueblo que emigra desde la India a Europa y África. El pueblo gitano se integra bastante bien en España, hasta el reinado de los Reyes Católicos. Estos reyes exigieron a los gitanos trabajar y abandonar sus costumbres. También les exigieron vivir en un sitio fijo. Entonces el gitano se mezcló bien con el pueblo andaluz y aprendió algunos oficios [8]. A: Es verdad, aprendieron a trabajar con el hierro, por ejemplo, y con el mimbre [9]… I: Sí, exactamente, y así los gitanos se quedan al final en Andalucía. A: Y dime, ¿el flamenco? I: Pues los andaluces y los gitanos conviven y comparten cosas. Se juntan en los patios [10] de las casas y empiezan a hacer su música. Así se va definiendo poco a poco el flamenco. A: El flamenco es un ejemplo claro de interculturalidad. Es muy bonito esto. Y otra cosa, el flamenco no es folklore, ¿verdad? I: No, no exactamente, no es folklore. El folklore siempre se mantiene igual a lo largo de los años. La jota aragonesa [11] es un claro ejemplo de que el folklore no cambia. Se utilizan siempre los mismos vestidos, instrumentos, pasos de baile, canciones; sin embargo, el flamenco evoluciona con los años, con los cambios en la sociedad. El flamenco se alimenta [12] de otras influencias artísticas, inspira a escritores y a pintores. Es un movimiento cultural en constante evolución [13]. Es, como has dicho tú, un ejemplo claro de interculturalidad. A: Y tú eres bailaora y cantaora de flamenco, no eres ni bailarina ni cantante. Estas palabras bailaora y cantaora son términos específicos para el flamenco. I: Sí, sí, a mí no me digas que soy bailarina, porque no es verdad. La mujer que baila flamenco y se dedica a ello profesionalmente es bailaora. Y el hombre, bailaor. A: Entonces tú eres bailaora, ¡todo claro! Ahora mismo, ¿dónde trabajas? ¿se te puede ver en el escenario? I: Bueno, pues actualmente me dedico casi por completo a la docencia [14]. Doy clases en Zúrich, en la escuela Tanzwerk101, que pertenece a Migros. Pero también imparto [15] clases de baile en otras ciudades de Suiza, en Lucerna, Basilea y Berna. Y a veces también doy cursillos intensivos en otras ciudades como Neuchatel o, incluso, en Italia o Alemania. A : Claro, por eso me decías que te podíamos llamar también « la niña del tren », ¿verdad ? I : Sí, no paro [16]. Siempre estoy de un sitio a otro. Bueno, y aparte [17] de dar clases, también hago actuaciones. A veces son proyectos propios, a veces son de compañeros que me llaman como bailaora o cantaora…o las dos cosas… A : Así que también organizas espectáculos de flamenco aquí en Suiza. ¡Madre mía, haces de todo! I : Pues sí, mira, con Elena Vicini, una compañera italiana que también es bailaora profesional, organizamos cursillos intensivos con profesores de España, que consideramos importantes para la formación de nuestros alumnos. Con ella también organizo actuaciones de fin de curso y proyectos artísticos más personales, que enriquecen [18] nuestra carrera profesional. A: Y cuando organizas espectáculos, necesitas guitarristas, por ejemplo. ¿Traes a gente de España o cuentas con [19] profesionales aquí? I : Pues aquí en Suiza hay guitarristas españoles muy buenos, como Vicente Cortés, Jesús el Puchero o Alfredo Palacios. Me gusta mucho trabajar con ellos. A: Y cuéntanos, ¿cómo conociste a Vicente?, que esa historia es muy bonita. I: ¡Ah, sí! Lo conocí dando clases a Nina Corti, una bailaora suiza muy conocida. Ella traía músicos españoles muy buenos y entre esos músicos estaba Vicente Cortés. Luego Vicente se casó con una prima mía que también es bailaora. A: Pero tu prima conoció a Vicente en Japón, ¿no? I: Sí. Es que, ¿sabes?, la escena flamenca de Japón es inmensa [20]. Una prima mía fue a Japón a bailar y allí conoció a Vicente. Más tarde se casaron y después vinieron a probar suerte en Suiza. Ahora están aquí. Vicente acompaña mis clases y también tiene sus propios proyectos. Es un músico inquieto [21], no para. Para mayo está organizando un concierto en el que fusionará [22] el flamenco y la salsa. A : ¡Qué interesante mezclar salsa y flamenco! Seguro que el espectáculo es precioso. Tú cantarás y bailarás, ¿verdad? ¿Te apetece? I: Yo, al final, soy como el comodín [23], el joker… ¡hago de todo! Y lo disfruto mucho, la verdad. A: Bueno, te deseo mucha suerte en este espectáculo con Vicente y ¡en todos los que hagas! Espero verte pronto en el escenario. Muchas gracias por la entrevista, Isabel. I: Muchas gracias a ti por darme la oportunidad de dar a conocer el flamenco un poquito más. A: Y de vosotros, queridos amigos, me despido hasta el 1 de marzo aquí, en podclub.ch o vía app. Entonces, como este año hace 100 años que existe el metro de Madrid, os contaré historias del metro. Mientras tanto podéis seguirnos por instagram y aprender las nuevas palabras de esta emisión con el entrenador de vocabulario. Ahora, antes de irnos… una última pregunta a Isabel. Isabel: ¿nos puedes cantar algo cortito de despedida? I: Por supuesto A: ¡Pues venga, va! I: Os voy a cantar algo de mi tierra, de Cádiz. Son “Alegrías de Cádiz”.



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Hola amigos, bienvenidos a este nuevo podcast de “A mi aire”. Hoy, 15 de febrero, tengo en el estudio a una invitada muy especial, a una cantaora y bailaora de flamenco, Isabel Domínguez Amaya. Esta artista nos va a acercar la historia del flamenco y nos contestará a preguntas como: ¿es el flamenco folklore?

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A: Bienvenida Isabel, o ¿mejor tengo que llamarte Amaya? I: Hola, Isabel Amaya es mi nombre artístico. En realidad mi nombre completo es Isabel Domínguez Amaya, pero elegí el apellido de mi madre porque está más relacionado con el mundo del flamenco. A: Ah muy bien. Tú eres de Cádiz y bailas flamenco desde los 8 años, ¿no es así? [1] I : Sí, sí, nací y me crié en Cádiz. Siempre me gustó bailar y a los ocho años le pedí a mi madre que me apuntara en una academia de baile flamenco, donde iba una compañera de clase. A: ¡Claro! Las amigas… I: Sí. En esa academia nos enseñaba una profesora de Sevilla. Con ella aprendí las bases de los más importantes estilos del flamenco y también como estar en un escenario, grande o pequeño. En esta escuela pasé diez años de mi vida. Empecé siendo una niña y me fui con dieciocho años. Fue una etapa muy bonita y todavía conservo amigas de aquellos años. A : Claro. ¡Ya me imagino! Y la academia donde bailabas pertenecía a una peña [2], ¿nos puedes explicar qué es una peña? I: Claro que sí. Una peña es un club, un grupo de personas que se interesan por fiestas populares, culturales o deportivas. En Cádiz hay muchas peñas carnavalescas [3], ¿sabes ?, porque el Carnaval es la fiesta más grande de la ciudad, y también las hay con la temática de flamenco o de fútbol. La escuela a la que yo iba, pertenecía a una peña flamenca. Ellos organizaban muchas actividades culturales como bailes, conciertos o conferencias sobre flamenco… Además también mantenían relación con otras peñas de Andalucía y nosotras actuábamos por todas partes. A: ¡Qué bien! Así cogiste experiencia. I : Sí, sí, cogí tablas [4], como decimos nosotros. A: Claro. Y Cádiz es la cuna [5] del flamenco, junto a Jeréz y Sevilla. Los primeros testimonios [6] sobre el flamenco vienen del siglo XVIII. La verdad es que la historia del flamenco no es muy antigua. I: No, ¡qué va! No es antigua y su historia es muy interesante. A: ¡Cuéntanos! ¿Cómo nace el flamenco? I : Pues nace de la convivencia de los diferentes pueblos que vivían en Andalucía, de la convivencia entre judíos, gitanos [7], musulmanes, castellanos y andaluces. El gitano es una persona de un pueblo que emigra desde la India a Europa y África. El pueblo gitano se integra bastante bien en España, hasta el reinado de los Reyes Católicos. Estos reyes exigieron a los gitanos trabajar y abandonar sus costumbres. También les exigieron vivir en un sitio fijo. Entonces el gitano se mezcló bien con el pueblo andaluz y aprendió algunos oficios [8]. A: Es verdad, aprendieron a trabajar con el hierro, por ejemplo, y con el mimbre [9]… I: Sí, exactamente, y así los gitanos se quedan al final en Andalucía. A: Y dime, ¿el flamenco? I: Pues los andaluces y los gitanos conviven y comparten cosas. Se juntan en los patios [10] de las casas y empiezan a hacer su música. Así se va definiendo poco a poco el flamenco. A: El flamenco es un ejemplo claro de interculturalidad. Es muy bonito esto. Y otra cosa, el flamenco no es folklore, ¿verdad? I: No, no exactamente, no es folklore. El folklore siempre se mantiene igual a lo largo de los años. La jota aragonesa [11] es un claro ejemplo de que el folklore no cambia. Se utilizan siempre los mismos vestidos, instrumentos, pasos de baile, canciones; sin embargo, el flamenco evoluciona con los años, con los cambios en la sociedad. El flamenco se alimenta [12] de otras influencias artísticas, inspira a escritores y a pintores. Es un movimiento cultural en constante evolución [13]. Es, como has dicho tú, un ejemplo claro de interculturalidad. A: Y tú eres bailaora y cantaora de flamenco, no eres ni bailarina ni cantante. Estas palabras bailaora y cantaora son términos específicos para el flamenco. I: Sí, sí, a mí no me digas que soy bailarina, porque no es verdad. La mujer que baila flamenco y se dedica a ello profesionalmente es bailaora. Y el hombre, bailaor. A: Entonces tú eres bailaora, ¡todo claro! Ahora mismo, ¿dónde trabajas? ¿se te puede ver en el escenario? I: Bueno, pues actualmente me dedico casi por completo a la docencia [14]. Doy clases en Zúrich, en la escuela Tanzwerk101, que pertenece a Migros. Pero también imparto [15] clases de baile en otras ciudades de Suiza, en Lucerna, Basilea y Berna. Y a veces también doy cursillos intensivos en otras ciudades como Neuchatel o, incluso, en Italia o Alemania. A : Claro, por eso me decías que te podíamos llamar también « la niña del tren », ¿verdad ? I : Sí, no paro [16]. Siempre estoy de un sitio a otro. Bueno, y aparte [17] de dar clases, también hago actuaciones. A veces son proyectos propios, a veces son de compañeros que me llaman como bailaora o cantaora…o las dos cosas… A : Así que también organizas espectáculos de flamenco aquí en Suiza. ¡Madre mía, haces de todo! I : Pues sí, mira, con Elena Vicini, una compañera italiana que también es bailaora profesional, organizamos cursillos intensivos con profesores de España, que consideramos importantes para la formación de nuestros alumnos. Con ella también organizo actuaciones de fin de curso y proyectos artísticos más personales, que enriquecen [18] nuestra carrera profesional. A: Y cuando organizas espectáculos, necesitas guitarristas, por ejemplo. ¿Traes a gente de España o cuentas con [19] profesionales aquí? I : Pues aquí en Suiza hay guitarristas españoles muy buenos, como Vicente Cortés, Jesús el Puchero o Alfredo Palacios. Me gusta mucho trabajar con ellos. A: Y cuéntanos, ¿cómo conociste a Vicente?, que esa historia es muy bonita. I: ¡Ah, sí! Lo conocí dando clases a Nina Corti, una bailaora suiza muy conocida. Ella traía músicos españoles muy buenos y entre esos músicos estaba Vicente Cortés. Luego Vicente se casó con una prima mía que también es bailaora. A: Pero tu prima conoció a Vicente en Japón, ¿no? I: Sí. Es que, ¿sabes?, la escena flamenca de Japón es inmensa [20]. Una prima mía fue a Japón a bailar y allí conoció a Vicente. Más tarde se casaron y después vinieron a probar suerte en Suiza. Ahora están aquí. Vicente acompaña mis clases y también tiene sus propios proyectos. Es un músico inquieto [21], no para. Para mayo está organizando un concierto en el que fusionará [22] el flamenco y la salsa. A : ¡Qué interesante mezclar salsa y flamenco! Seguro que el espectáculo es precioso. Tú cantarás y bailarás, ¿verdad? ¿Te apetece? I: Yo, al final, soy como el comodín [23], el joker… ¡hago de todo! Y lo disfruto mucho, la verdad. A: Bueno, te deseo mucha suerte en este espectáculo con Vicente y ¡en todos los que hagas! Espero verte pronto en el escenario. Muchas gracias por la entrevista, Isabel. I: Muchas gracias a ti por darme la oportunidad de dar a conocer el flamenco un poquito más. A: Y de vosotros, queridos amigos, me despido hasta el 1 de marzo aquí, en podclub.ch o vía app. Entonces, como este año hace 100 años que existe el metro de Madrid, os contaré historias del metro. Mientras tanto podéis seguirnos por instagram y aprender las nuevas palabras de esta emisión con el entrenador de vocabulario. Ahora, antes de irnos… una última pregunta a Isabel. Isabel: ¿nos puedes cantar algo cortito de despedida? I: Por supuesto A: ¡Pues venga, va! I: Os voy a cantar algo de mi tierra, de Cádiz. Son “Alegrías de Cádiz”.


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