078 - La ley de la cigüeña
La ley de la cigüeña
LOCUTORA
Vuelven al final del invierno a sus chimeneas de siempre, a los mismos campanarios.
LOCUTOR
Año tras año, las cigüeñas blancas emprenden el vuelo de regreso desde África para anidar en las zonas templadas.
LOCUTORA
Cuando niñas, fueron alimentadas por sus madres. Pero el ciclo de la vida no se detiene. Y ahora, adultas, les corresponde sostener a las ancianas.
LOCUTOR
Las cigüeñas viven mucho, hasta 70 años. Tal vez su longevidad se deba a que las jóvenes no las abandonan nunca. Les traen alimento y extienden sus alas sobre ellas para darles sombra y protección.
LOCUTORA
Las acompañan hasta que mueren, ya viejitas, en los mismos nidos que las vieron nacer.
ROMANO
¡Este Senado decreta la “Lex Cionaria” que regirá en todo el imperio!
LOCUTORA
Hace siglos, el Senado Romano aprobó la “Lex Cionaria”, la ley de la cigüeña, que obligaba a los hijos e hijas a cuidar de sus padres ancianos, siguiendo el buen ejemplo de estas generosas aves.
LOCUTOR
En el mundo hay cada vez más ancianos y ancianas. Especialmente en las regiones más desarrolladas, la población mayor de 65 años ha aumentado considerablemente.
LOCUTORA
En un par de generaciones, el mundo contará con 2 mil millones de personas ancianas.
LOCUTOR
Aumenta la Tercera Edad y aumenta, sobre todo, el abandono a las personas de la Tercera Edad. Las últimas estadísticas indican que en la mayoría de los países de Occidente, la mitad de los ancianos y ancianas viven solos.
LOCUTORA
Sus familiares los dejan en asilos y residencias. Se los quitan de encima. Son un estorbo en sus casas. Hay que darles de comer, hay que vestirlos, bañarlos...
VIEJA
¿Y yo no te daba de comer, y te vestía y te bañaba cuando eras chiquito?
LOCUTOR
En España, se realizó una curiosa campaña titulada: “También los mayores creen en los Reyes Magos”. Había abuelos y abuelas que llevaban 50 ó 60 años sin recibir un regalo de nadie.
LOCUTORA
Sin nada que hacer para sentirse útiles, sin nadie con quien recordar la vida, sin el cariño de su familia, abuelos y abuelas se despiden de este mundo sin entender qué hicieron mal para recibir tanta ingratitud.
LOCUTOR
Tal vez las cigüeñas blancas tienen algo que enseñarnos.