Marta no podía quedarse quieta esperando noticias de la policía. Decidió hablar con su amigo Iván, un chico curioso e inteligente que también conocía bien a Elena. Iván llevaba tiempo pensando lo mismo. Quería investigar por su cuenta.
Los dos decidieron reunir toda la información posible sobre los últimos días de Elena. Marta recordó que Elena últimamente escribía mucho en un diario personal. Iván propuso buscar ese diario porque quizás allí había pistas importantes. Empezaron su investigación esa misma tarde sin decir nada a sus padres.