Antes de irse, Hugo le propuso algo que no tenía nada que ver con la fotografía. ¿Te apetece cenar algún día? No como fotógrafo y modelo, sino sin cámaras de por medio. Me apetece, sí, pero tendrás que dejar de hablar de encuadres durante toda la cena.
Lo intentaré, aunque no prometo nada. Los dos sonrieron, conscientes de que algo había cambiado entre ellos.