Prólogo. La vida del Lazarillo de Tormes
Quiero contar estas cosas tan especiales que nadie conoce. No quiero que se olviden, porque seguro que algunas personas disfrutarán leyéndolas. De cualquier libro, aunque no sea muy bueno, se pueden aprender cosas. Y es que los gustos no son iguales para todo el mundo. Esto me hace pensar que no hay que romper ni tirar nunca nada de lo que se escribe, es mejor enseñárselo a todo el mundo porque seguro que hay alguien que puede obtener provecho. Escribir supone un gran trabajo y los escritores no quieren escribir para ellos mismos, ni tampoco por dinero. Para ellos la mejor recompensa es la admiración de los lectores. Y todo funciona igual: yo no soy mejor que nadie. Escribo estas cosas sin importancia con un estilo humilde; si les gustan a los lectores, me alegraré mucho. Es la historia de cómo vive un hombre en medio de multitud de desgracias, peligros y adversidades.
Así que le envío a Vuestra Merced este libro. Lo he escrito en un estilo pobre, porque no sé escribir mejor. Vuestra Merced me pide que le relate por extenso todo lo que me ha sucedido en la vida. Por eso creo que es mejor empezar por el principio. Así podrá conocer todo sobre mí. Además en el mundo hay muchos nobles y ricos porque heredaron este estatus. Leyendo este libro sabrán que tienen más mérito los que no tuvieron suerte en la vida y, a pesar de ello, consiguieron una buena posición.