057 - La reina de corazones (capitulo 1/5)
La reina de corazones
ENFERMERO
Emergencia…es un infarto.
Rápido, a cardiología.
VOZ
Doctora Roberta Jones, le necesitan de urgencia en cardiología.
Doctora Jones…
ENFERMERA
¿Vino con algún familiar?
ENFERMERO
No, es un hombre solo.
Los vecinos dieron sus datos.
ENFERMERA
¿Qué sabes de él?
ENFERMERO
Se llama John Brown.
Es norteamericano, mecánico. Tiene 56 años y hace un año tuvo un primer infarto. Esta vez también tuvo suerte, lo encontraron rápido.
ENFERMERA
Ya veo… De otra manera, no estaría aquí para contarlo…
NARRADORA
John Brown nunca se había sentido peor en su vida.
Siempre tuvo una salud de hierro, hasta que un infarto le demostró que su corazón era de hojalata. Había pasado un año y ahora nuevamente…
JOHN
Maldita máquina.
Me tenías de fallar otra vez… Y me duele, me duele… ¡Ay!... Y lo peor es estar aquí… ¡Un cochino hospital público de negros… Es a lo más bajo que he podido llegar… ¡Un hospital de negros!
ENFERMERO
Señor Brown, señor Brown, tengo que inyectarle.
Con esto se sentirá tranquilo antes de ir a la sala de operaciones.
JOHN
Malditos negros.
Y todos los otros. ¿Por qué este país, por qué Estados Unidos está lleno de extranjeros, latinos sucios, japoneses mafiosos… gentuza que viene a robar a los verdaderos americanos?... Y yo muriendo en este hospital asqueroso… ¿Dónde estará mi padre?... En el infierno, se lo habrá llevado el demonio…
ANUNCIADOR
¡Victoria para el equipo Boys Hard de Missisipi sobre los Hurry White de Phoenix!
JOHN
Era el campeonato escolar más importante del pueblo y nos ganaron los malditos negros.
Mi padre vino como una fiera sobre mí. Él los odiaba y se vengaba conmigo.
PADRE
¡Fxxxx boy!...
Inútil.
NIÑO
Pero, papá…
PADRE
Quítate la camiseta del equipo y ponte calzones de puta.
Esos negros se burlaron de nosotros. Aprende a ser hombre…
NIÑO
¡Sorry, dady!...
No pudimos con ellos… Please, no, no…
NARRADORA
John Brown recordó cuántas veces, siendo niño, tuvo que esconderse detrás del lavadero.
Le pareció sentir nuevamente la furia enloquecida de su padre y la quemazón de los golpes de la hebilla, mientras el cinturón le marcaba la cara y le hería los brazos con los que intentaba protegerse.
NIÑO
No, dady, please…
NARRADORA
De ahí en adelante, John concentró su odio en los negros.
Todo lo malo que le ocurría en la vida era culpa de ellos.
JOHN
Malditos negros.
DOCTORA
Señor Brown… ¿me oye?...
Soy la doctora Roberta Jones.
NARRADORA
John Brown hizo un esfuerzo por enfocar su mirada.
Sobre él se inclinaba la cirujana, de rostro negro y reluciente.
JOHN
¡Mujer y negra!
DOCTORA
Le haremos un trasplante de corazón.
Pero no tenga miedo. Todo saldrá bien, ya lo verá.
JOHN
Estoy en sus manos.
Esta negra me arrancará el corazón como en los sacrificios salvajes que hacen en África. ¡No, no!