Las preguntas siguientes tampoco salieron mejor. Mateo intentaba recordar la información, pero todo aparecía mezclado y confuso en su cabeza. Era como si nunca hubiera aprendido nada de verdad. El público empezó a murmurar y algunos niños del público se rieron un poco.
Mateo sintió mucha vergüenza. Por primera vez desde el inicio del concurso, deseó no haber participado nunca en aquella competición.