Al principio, Nyx se mostró agradecida y prometió ayudar a Darío en lo que necesitara. Quería que no sintiera que había perdido en vano. Sin embargo, con el paso de las semanas, Nyx comenzó a actuar por su cuenta. Tomó decisiones que afectaban a Darío sin que él pudiera evitarlo.
Era como si aún conservara cierto control sobre su antiguo dueño.