La maldición del reloj de arena. Un relojero llamado Tobías había construido, durante años de trabajo secreto, un reloj de arena capaz de alargar la vida de quien lo poseyera. Sin embargo, esto solo era posible si nunca lo volcaba dos veces en el mismo día. Guardaba el reloj escondido, temiendo que alguien descubriera su poder y quisiera usarlo sin entender las consecuencias que ocultaba.