Después de caminar durante horas, Yara encontró un claro donde crecía una única flor, blanca y luminosa. Estaba rodeada de un silencio extraño. Antes de que se atreviera a tocarla, una voz habló desde las sombras. Si la cortas, tu deseo se cumplirá, pero deberás entregar aquello que más valoras, aunque todavía no sepas qué es.
Yara, sin pensarlo demasiado, cortó la flor y pidió que su familia nunca más pasara hambre.