El espejo que decía la verdad. Una reina vanidosa poseía un espejo antiguo que, según una vieja leyenda, respondía con total sinceridad a cualquier pregunta que se le hiciera, sin importar cuánto doliera la respuesta. Durante años, la reina evitó preguntarle nada importante. Estaba satisfecha con halagos superficiales sobre su belleza.