El deseo del pescador. Un pescador llamado Elías vivía modestamente junto al mar. No se quejaba jamás de su suerte. Hasta que un día atrapó en su red un pez de escamas doradas que, para su sorpresa, le habló.
Libérame y te concederé tres deseos. Aunque cada uno tendrá una consecuencia que no podrás elegir.