El apartamento de Lucas es pequeño, pero tiene todo lo que necesita: una cama cómoda, una mesa grande para trabajar y una ventana con vistas a la calle. A Lucas le gusta especialmente la ventana. Desde allí puede ver a las personas que pasan. A veces, cuando no sabe qué escribir, se sienta delante de la ventana y mira la calle.
Siempre encuentra una idea.