De repente, Nico abre los ojos en su cama, en su habitación. Todo era un sueño: el tren, el payaso, el oso, el fantasma, el pirata, la princesa y el revisor. Nico sonríe y piensa: "Qué sueño tan raro y tan divertido". Nico se levanta feliz, listo para empezar el día.
Nico mira por la ventana y ve al revisor saludándolo desde la calle