Una tarde, el museo organizó una exposición nueva con obras de artistas jóvenes de la ciudad. Eva tuvo que quedarse hasta tarde. Oliver, invitado por ser un artista conocido en el barrio, apareció al final del evento. Se encontraron casi solos en una sala.
No esperaba verte esta noche. Yo tampoco esperaba verte a ti. Fue la primera vez en semanas que se quedaban a solas, sin prisa. Sin excusas para irse rápido.