Semanas más tarde, aquel mismo amigo se vio envuelto en una situación complicada de la que necesitaba ayuda urgente e inesperada. Curiosamente, Iván sintió un impulso irresistible de acudir en su auxilio inmediatamente. Dejó de lado sus propios planes sin poder evitarlo en absoluto, como si una fuerza ajena a su voluntad lo empujara directamente hacia el cumplimiento literal de su promesa anterior. Confundido por aquella sensación tan poco habitual de compulsión total, Iván empezó a sospechar que quizás el anillo encontrado en el taller de su maestro tenía algo que ver con aquel comportamiento tan extraño que estaba experimentando desde hacía algunas semanas.