El comerciante aceptó finalmente el matrimonio. El sastre y la hija del comerciante se casaron y vivieron felices. El sastre siguió trabajando con la misma inteligencia que había usado para superar las tres tareas.
Vi använder kakor för att göra LingQ bättre. Genom att besöka sajten, godkänner du vår cookie-policy.
Spanska lektion för att öva läsning
Börja lära dig lektionen nuEl comerciante aceptó finalmente el matrimonio. El sastre y la hija del comerciante se casaron y vivieron felices. El sastre siguió trabajando con la misma inteligencia que había usado para superar las tres tareas.
För att höra ljuden till denna text, och för att lära dig ordförrådet registrera dig för ett gratis LingQ-konto.