Elena trabaja en una librería de libros de segunda mano que se llama El Rincón. Es una librería pequeña y un poco desordenada, con libros en todas partes: en las estanterías, en las mesas y a veces en el suelo. Pero Elena sabe exactamente dónde está cada libro. El dueño de la librería se llama Antonio.
Es un señor mayor que abrió El Rincón hace cuarenta años. Le gusta mucho el café y lee todo el día cuando no hay clientes.