Instrucciones para escuchar el timbre cuando no esperas a nadie. Los timbres inesperados siempre suenan más fuertes. Primero, la casa está tranquila. Después, ring.
En este momento, la persona deja inmediatamente de hacer cualquier cosa importante. Empieza a imaginar problemas. Ahora llega la fase silenciosa. Nadie se mueve.
Nadie respira correctamente. El timbre podría sonar otra vez en cualquier momento. Finalmente, la persona se acerca a la puerta lentamente. Demasiado lentamente para alguien inocente.
Entonces, mira por el pequeño agujero. A veces hay un vecino, a veces un repartidor, y a veces no hay nadie. Esto último resulta especialmente desagradable porque el timbre claramente sonó para alguien.