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Cabecilla del Parador, La Cabecilla del Parador Episodio 20

La Cabecilla del Parador Episodio 20

San Lucas/Palacio del Presidente, Luís Alberto Ríos-Monte en reuníón con los cinco generales de la junta militar.

Los cinco generales y Luís Alberto Ríos-Monte están reunidos en la sala de conferencia del presidente. La transmisión vía satélite del discurso del nuevo presidente gringo recién ha acabado y el General Reátegui, amigo íntimo de Alberto desde segundo año en el colegio, San Marcos, se levanta, apaga el televisor y se dirige al grupo:

General Reátegui:

Pues bien. Están soplando nuevos vientos. El nuevo gobierno americano está dispuesto a ayudarnos. Hay que pedir, señores, pero así, de forma agresiva.

Ríos-Monte:

Para que sepan todos, yo no soy ningún quedado, ¿eh? George Bush (Vice-Presidente de los Estados Unidos) quiere reunirse conmigo. Parto esta misma tarde para Washington. Tengo una cita con él en la Casa Blanca a las ocho en punto mañana por la mañana. De ahí, por la tarde me toca hablar en el Salón de los Delegados en La O.E.A. (La Organización de los Estados Americanos)

El General Durán:

¿Y esas armas que tenemos en el depósito?

Ríos-Monte:

¿Te refieres a esos rifles que los cubanos trajeron acá y fueron capturados en el 67? Oye. Te pasaste, hermano. Buen toque.

El año 1967 (mil novecientos sesenta y siete) se refiere al avión comercial de la aerolínea, AeroParador, vuelo AP-323, que un grupo de catorce hombres cubanos ayudados por 23 rebeldes del Camino Encendido, trataron de secuestrar en el aeropuerto Internacional, San Felipe el 5 de marzo de 1967 (mil novecientos sesenta y siete). Un episodio realmente tipo "circo". Los catorce cubanos, con sus uniformes de guerrillero con los veintitrés soldados del Camino Encendido al lado, invadieron la pista de aterrizaje, subieron y entraron al avión a la fuerza y tomaron rehenes a los 78 (setenta y ocho) pasajeros. Cuando Luís Alberto Ríos-Monte vió el espéctaculo en las noticias desde la cama de su habitación a las nueve y veintidós de la noche, se le subieron las iras, no pudo contenerse: Se levantó, se vistió con su uniforme de militar con sus dos guardaespaldas y en menos de quince minutos ya estaba con el micrófono en la mano izquierda y la ametralladora en la mano derecha amenazándoles a los "comunistas de mierda" desde la pista, a solamente diez metros del avión: "¡Escuchen bien esto, huevones de mierda! " Una sola ráfaga de ametralladora y las llantas del avión se quedaron pinchadas y desinfladas. Uno de los terroristas cubanos abrió la puerta delantera del avión y gritó:

"Vamos a ejecutar a los rehenes, uno por uno si no nos dan otro avión para partir de aquí". Ríos-Monte respondió: "Lo único que tú puedes esperar de mi, cabrón, es una voladera de balas". Terrorista: ¿Matarás a tu gente, así no más como si nada?

Ríos-Monte: No. Porsupuesto que no. El asesino eres tú. Eso lo harás tú. Tú los matarás, ¿no es cierto?

Entonces, el general levantó otra vez la ametralladora y le apuntó al terrorista que se encontraba todavía en la puerta........"Y de ahí, te mataré yo a ti. ¿Qué te parece? " El hombre en la puerta la abrió de par en par y levantó las dos manos en alto. En menos de cinco minutos, los P.M. de la T.O.P.E. ya habían tomado presos a los catorce cubanos y a los veintitrés terrucos.

Al día siguiente a eso de las nueve de la mañana, El Presidente Ríos-Monte ya se había comunicado con el gobierno cubano informándoles que unos catorce ciudadanos cubanos se encontraban en alta mar, en una pequeña lancha sin provisiones y sin raciones. El presidente Ríos-Monte explicó que según la Guardacosta Paradorense, la lancha se encontraba a la deriva en el océano pacífico a unos setenta kilómetros de la costa peruana. Luís Alberto quería avisarle al gobierno cubano que la lancha estaba lentamente llenándose de agua y que la guardacosta paradorense calculaba que naufragaba el pequeño barco en cuestión de diez horas o menos. Antes de cortar la comunicación, el presidente de La República del Parador dijo lo siguiente: "Les sugiero que ustedes se pongan en contacto con sus amigos peruanos que estoy seguro que estarán dispuestos a sacarlos de este pequeño apuro") Durán:

Mañana en la O.E.A. (La Organización de Los Estados Americanos) antes de que hables a los delegados, los guardias de turno podrán colocar en la mesa esas armas como prueba de la presencia cubano-soviética.

El general Carlos Durán también, era pata, íntimo amigo de Alberto de toda la vida. Los dos se conocieron por primera vez en la escuela (quinto de primaria) Años después, los dos amigos formaron una pequeña banda de rateros. Desde la temprana edad de los catorce hasta los diecinueve años, antes de entrar los dos a la Escuela de Oficiales, Durán y Ríos-Monte eran los cabecillas del tráfico de drogas para los jóvenes universitarios en la Universidad de San Lucas, en la capital. Durante sus años de chicón en el colegio, estos dos "patas" de toda la vida aprendieron a ser verdaderos "trómenes", "cracks" en el negocio de la distribución y venta de estupefacientes y una nueva droga que se fumaba como un cigarro, la marijuana, para los chicos y chicas de las familias adineradas de San Lucas, los jóvenes que estudiaban en la Universidad y que por las noches buscaban su pequeña dósis de "mota" en las fiestas universitarias y en los clubes nocturnos de la ciudad. Ríos-Monte: Excelente. Oigan, Compadres. Nuestro compadre, Reátegui tiene razón. Están soplando nuevos vientos. ¡Hay que sacar las velas, carajo!


La Cabecilla del Parador Episodio 20

San Lucas/Palacio del Presidente, Luís Alberto Ríos-Monte en reuníón con los cinco generales de la junta militar.

Los cinco generales y Luís Alberto Ríos-Monte están reunidos en la sala de conferencia del presidente. La transmisión vía satélite del discurso del nuevo presidente gringo recién ha acabado y el General Reátegui, amigo íntimo de Alberto desde segundo año en el colegio, San Marcos, se levanta, apaga el televisor y se dirige al grupo: The satellite transmission of the speech of the new president gringo has just finished and General Reátegui, Alberto's intimate friend since the second year at the school, San Marcos, gets up, turns off the television and addresses the group:

General Reátegui:

Pues bien. Están soplando nuevos vientos. New winds are blowing. El nuevo gobierno americano está dispuesto a ayudarnos. Hay que pedir, señores, pero así, de forma agresiva.

Ríos-Monte:

Para que sepan todos, yo no soy ningún quedado, ¿eh? For everyone to know, I'm not a hangout, huh? George Bush (Vice-Presidente de los Estados Unidos) quiere reunirse conmigo. Parto esta misma tarde para Washington. Tengo una cita con él en la Casa Blanca a las ocho en punto mañana por la mañana. De ahí, por la tarde me toca hablar en el Salón de los Delegados en La O.E.A. (La Organización de los Estados Americanos)

El General Durán:

¿Y esas armas que tenemos en el depósito?

Ríos-Monte:

¿Te refieres a esos rifles que los cubanos trajeron acá y fueron capturados en el 67? Oye. Te pasaste, hermano. You went over, brother. Buen toque. Good touch.

El año 1967 (mil novecientos sesenta y siete) se refiere al avión comercial de la aerolínea, AeroParador, vuelo AP-323, que un grupo de catorce hombres cubanos ayudados por 23 rebeldes del Camino Encendido, trataron de secuestrar en el aeropuerto Internacional, San Felipe el 5 de marzo de 1967 (mil novecientos sesenta y siete). Un episodio realmente tipo "circo". A really "circus" episode. Los catorce cubanos, con sus uniformes de guerrillero con los veintitrés soldados del Camino Encendido al lado, invadieron la pista de aterrizaje, subieron y entraron al avión a la fuerza y tomaron rehenes a los 78 (setenta y ocho) pasajeros. The fourteen Cubans, in their guerrilla uniforms with the twenty-three soldiers of the On Path next door, invaded the airstrip, got on and entered the plane by force and took hostages to the 78 (seventy-eight) passengers. Cuando Luís Alberto Ríos-Monte vió el espéctaculo en las noticias desde la cama de su habitación a las nueve y veintidós de la noche, se le subieron las iras, no pudo contenerse:  Se levantó, se vistió con su uniforme de militar con sus dos guardaespaldas y en menos de quince minutos ya estaba con el micrófono en la mano izquierda y la ametralladora en la mano derecha amenazándoles a los "comunistas de mierda" desde la pista, a solamente diez metros del avión: "¡Escuchen bien esto, huevones de mierda! "Listen to this well, crappy eggs! "  Una sola ráfaga de ametralladora y las llantas del avión se quedaron pinchadas y desinfladas. "A single burst of machine gun and the plane's tires were punctured and deflated. Uno de los terroristas cubanos abrió la puerta delantera del avión y gritó:

"Vamos a ejecutar a los rehenes, uno por uno si no nos dan otro avión para partir de aquí". Ríos-Monte respondió:  "Lo único que tú puedes esperar de mi, cabrón, es una voladera de balas". Terrorista: ¿Matarás a tu gente, así no más como si nada? Terrorist: Will you kill your people, just like that?

Ríos-Monte:  No. Porsupuesto que no. El asesino eres tú. Eso lo harás tú. You will do that. Tú los matarás, ¿no es cierto?

Entonces, el general levantó otra vez la ametralladora y le apuntó al terrorista que se encontraba todavía en la puerta........"Y de ahí, te mataré yo a ti. Then, the general raised the machine gun again and pointed it at the terrorist who was still at the door ........ "And from there, I will kill you. ¿Qué te parece? " How about? " El hombre en la puerta la abrió de par en par y levantó las dos manos en alto. En menos de cinco minutos, los P.M. de la T.O.P.E. ya habían tomado presos a los catorce cubanos y a los veintitrés terrucos.

Al día siguiente a eso de las nueve de la mañana, El Presidente Ríos-Monte ya se había comunicado con el gobierno cubano informándoles que unos catorce ciudadanos cubanos se encontraban en alta mar, en una pequeña lancha sin provisiones y sin raciones. El presidente Ríos-Monte explicó que según la Guardacosta Paradorense, la lancha se encontraba a la deriva en el océano pacífico a unos setenta kilómetros de la costa peruana. Luís Alberto quería avisarle al gobierno cubano que la lancha estaba lentamente llenándose de agua y que la guardacosta paradorense calculaba que naufragaba el pequeño barco en cuestión de diez horas o menos. Antes de cortar la comunicación, el presidente de La República del Parador dijo lo siguiente: "Les sugiero que ustedes se pongan en contacto con sus amigos peruanos que estoy seguro que estarán dispuestos a sacarlos de este pequeño apuro") Before cutting off the communication, the president of the Republic of the Parador said the following: "I suggest that you contact your Peruvian friends that I am sure you will be willing to take them out of this little trouble") Durán:

Mañana en la O.E.A. (La Organización de Los Estados Americanos) antes de que hables a los delegados, los guardias de turno podrán colocar en la mesa esas armas como prueba de la presencia cubano-soviética.

El general Carlos Durán también, era pata, íntimo amigo de Alberto de toda la vida. Los dos se conocieron por primera vez en la escuela (quinto de primaria) Años después, los dos amigos formaron una pequeña banda de rateros. Desde la temprana edad de los catorce hasta los diecinueve años, antes de entrar los dos a la Escuela de Oficiales, Durán y Ríos-Monte eran los cabecillas del tráfico de drogas para los jóvenes universitarios en la Universidad de San Lucas, en la capital. Durante sus años de chicón en el colegio, estos dos "patas" de toda la vida aprendieron a ser verdaderos "trómenes", "cracks" en el negocio de la distribución y venta de estupefacientes y una nueva droga que se fumaba como un cigarro, la marijuana, para los chicos y chicas de las familias adineradas de San Lucas, los jóvenes que estudiaban en la Universidad y que por las noches buscaban su pequeña dósis de "mota" en las fiestas universitarias y en los clubes nocturnos de la ciudad. Ríos-Monte: Excelente. Oigan, Compadres. Nuestro compadre, Reátegui tiene razón. Están soplando nuevos vientos. ¡Hay que sacar las velas, carajo! You have to take out the candles, fuck!