La campana de Huesca. Esta leyenda es de Huesca, en Aragón, y pasó hace casi 900 años. Ramiro era monje. Vivía tranquilo en un monasterio rezando y leyendo.
Pero un día murió su hermano, el rey de Aragón, y Ramiro tuvo que ser rey. Los nobles no lo respetaban. Pensaban que un monje no sabía gobernar. No lo obedecían y hacían lo que querían.
Ramiro no sabía qué hacer y le pidió consejo a su antiguo maestro, el abad de su monasterio. El abad no contestó con palabras. Lo llevó al huerto y con un cuchillo cortó las plantas más altas. Ramiro entendió el mensaje.
Llamó a los nobles a Huesca. Les dijo que quería enseñarles una campana tan grande que se iba a oír en todo el reino. Los nobles más rebeldes vinieron, pero nunca salieron de allí. Ramiro los castigó con la muerte y la noticia, como una campana, se oyó en todo el reino.
Desde entonces, todos lo obedecieron.