Una mujer llega con un niño. ¿Están libres de sitio? Pregunta la mujer. Sí, claro, dice Marcos.
La mujer se sienta. El niño no se sienta. Corre, mira un perro, mira una fuente. Perdón, dice la mujer.
Tiene mucha energía. No pasa nada, responde Marcos. ¿Cómo se llama? Se llama Nico.
El niño sonríe. Hola, dice. Hola, Nico.