Hola, Mario. ¿Has visto mis llaves? No, no las veo. Siempre las pongo en esta mesa.
Espera, voy a mirar en la cocina. Yo voy al salón. Aquí están. ¿Dónde estaban?
Estaban debajo de un libro. ¿Qué raro! ¿Pero a ti esto de encontrarlas? De nada.
Ahora ya puedes salir.