Pero entonces pasó otra vez algo muy extraño. El orangután también se quedó enganchado en el árbol, justo al lado de la barca, la bicicleta, el cubo de pintura, la escalera, la pelota, los dos zapatos y la cometa roja. El orangután miró hacia abajo con cara de sorpresa. Leo miró hacia arriba todavía más sorprendido que el orangután y ahora vio nueve cosas enganchadas en el árbol.
La cometa roja, un zapato, otro zapato, una pelota, una escalera, un cubo de pintura azul, una bicicleta, una barca de madera y un orangután. Leo pensó: ¡Qué árbol tan raro! Todo lo que lanzo se queda enganchado aquí arriba y nunca baja.