Al final del sendero aparece una pequeña cueva. No es muy profunda, pero está llena de flores blancas. Luna entra despacio. En una de las paredes encuentra un dibujo muy antiguo.
Es un unicornio junto a una niña. Debajo hay una frase: "Solo quien cuida de la naturaleza puede encontrar la magia." Luna sonríe. Le gusta aquel mensaje, mucho más que un tesoro de oro.