Elena tiene veintiséis años y vive sola en el centro de Granada. Su apartamento es pequeño, pero le gusta porque está cerca de todo. Está cerca de la librería donde trabaja, de sus cafés favoritos y de la Alhambra. Puede ver la Alhambra desde la ventana de su habitación cuando hace buen tiempo.
Elena llegó a Granada hace tres años para estudiar Historia del Arte. Cuando terminó los estudios, decidió quedarse. Dice que no puede vivir en una ciudad donde no haya historia en cada calle.