Capitulo 15
Empuriabrava. 05.30 h. Pepa, Loli y Álvaro salen de la discoteca Pasarela. Las dos mujeres van cogidas por la cintura y ríen. Han bebido mucho.
−¡Qué pedo llevo!35 −dice Pepa. La bolsa de Raúl, que ha llevado encima toda la noche, se le cae del hombro−. ¡La puta bolsa de Raúl! −¿Por qué llevas la bolsa de Raúl?
−pregunta Loli−. No te queda nada bien –y se ríe, borracha. −La he cogido por si nos apetecía bañarnos –Pepa saca los bañadores de la bolsa–. ¿Qué, un bañito?
−¡Ni loca! ¿A estas horas? −dice Loli. Loli tropieza.
Lleva unos tacones demasiado altos para su estado actual. −¡Qué mal vamos, tía! −dice Pepa. −Son los tacones −dice Loli.
Se quita los zapatos y los tira−. ¡A la mierda los zapatos! −¡A la mierda la puta bolsa de Raúl! −Pepa tira la bolsa.
Álvaro recoge los zapatos de Loli y la bolsa de Raúl. −¿Nos vamos a dormir? −pregunta Álvaro. −Yo no −dice Pepa.
−Yo tampoco −dice Loli−. ¡Marcha, marcha! ¿Dónde hay marcha? −¡El chino!
−dice Pepa. −¿Qué dices? −pregunta Loli. Книги на испанском от hispanoteca.ru −Dos chinos −Pepa señala unos contenedores de basura.
−¿Chinos? ¿Dónde? −pregunta Álvaro. −¿Chinos?
−pregunta Loli. −Sí, chinos. Cuando he ido al baño he visto un chino. Luego, al salir, otro.
En la entrada de la discoteca también he visto a un chino. Y ahora he visto dos detrás de los contenedores de basura. −Ella, Loli y Álvaro miran hacia los contenedores, pero no ven a nadie. −¿Chinos?
−Loli se ríe−. Yo no veo ningún chino. −Toda la noche veo chinos. O japoneses.
No sé. Quizás… solo hay un chino y se mueve mucho, y yo lo veo por todas partes. O quizás, con tantos gin-tonics veo doble, o triple. En ese momento una pareja entra en un coche aparcado cerca de donde están Loli, Pepa y Álvaro.
Uno de los chinos, que estaba escondido detrás del coche, sale corriendo. −¡Mira, mira! −dice Loli, señalando−. ¡Un chino!
¡Yo también he visto un chino! −Vamos a casa −dice Álvaro. −¿Por qué? Mira qué bonito está el mar.
Y los canales. Está amaneciendo. Pronto va a salir el sol. Yo voy a dar una vuelta –dice Pepa.
−Te acompaño. Pepa y Loli empiezan a andar y Álvaro las sigue. Los barcos se mueven en las aguas del canal. −Me gustaría dar un paseo en barca −dice Loli.
−A mí también −dice Pepa−. Durante el día puedes alquilar una de Книги на испанском от hispanoteca.ru estas barquitas. −Están al lado del canal principal, junto a unas barcas de alquiler−. Pero a estas horas no creo yo que… Se oye el ruido de un motor y ven llegar por el canal una lancha de la que salen seis brazos que cogen a Álvaro y se lo llevan.
−¿Qué coño…? −dice Pepa, sin entender nada. −¡Eran chinos! −dice Loli.
La lancha gira y desaparece de la vista de Pepa y Loli, pero vuelve a aparecer pasado un minuto. −¡Vuelven! −dice Pepa. Los hombres de la barca gritan y parecen enfadados.
Uno de ellos conduce y los otros tres sujetan a Álvaro y mantienen su cabeza bajo el agua. Le dejan respirar un momento. Álvaro tose y dice algo, pero vuelven a meter su cabeza bajo el agua. Cuando le sacan la cabeza de nuevo, Álvaro, tosiendo sin parar, mueve los brazos y señala hacia las dos chicas.
−¡La bolsa, Pepa! ¡Dales la bolsa! −consigue gritar Álvaro. Los chinos vuelven a meterlo bajo el agua.
Miran a Pepa y le dicen algo. Está claro lo que le dicen: o les da la bolsa o ahogan a Álvaro. Pepa les tira la bolsa y los de la barca la cogen, tiran a Álvaro al canal y desaparecen. −¿Qué ha pasado?
−pregunta Loli. −¿La bolsa de Raúl? −dice Pepa. Álvaro sale del agua.
Está tosiendo y temblando–. ¿Puedes explicarme qué pasa? −No. No puedo.
No sé qué pasa. No conozco a los japoneses. −¿Japoneses? −pregunta Loli−.
¿No eran chinos? −¡Qué más da! −dice Pepa−. Ahora entiendo tu interés por encontrar tu bolsa.
¿Qué llevabas: joyas, dinero, droga…? Книги на испанском от hispanoteca.ru −No es asunto tuyo. –La simpatía de Álvaro ha desaparecido. −¡Qué borde eres…!
36 −dice Pepa−. Pues ahí te quedas. Busca otro taxi para volver a Barcelona. ¡Vamos, Loli!
−Pepa y Loli empiezan a andar. Álvaro las sigue. −¡Espera! −grita Álvaro−.
Perdona, Pepa. No me dejes así −Álvaro siente un fuerte dolor de estómago−. ¿Puedo ir con vosotras al apartamento y cambiarme de ropa? ¡Por favor!
−Bueno. Venga.