Apartamento en la Costa Brava, p. 6
Empuriabrava. Viernes, 1 de agosto. 17.00 h.
Loli y Raúl llevan más de una hora perdidos por Empuriabrava.
¿Dónde está el apartamento?
− Perdón − dice Raúl sacando la cabeza por la ventanilla del coche.
El hombre al que se dirige es extranjero, como el noventa por ciento de la población de Empuriabrava −
¡Vaya, otro guiri! − le dice Raúl a Loli −.
Excuse me. I'm looking for... − lee el nombre del edificio en el papel que le dio Nacho: «The sun of the beach»−.
«¡Sanofabich!» −dice con una sonrisa, orgulloso de su inglés.
El hombre mira a Raúl, con sus piercings y sus tatuajes, y se va sin decir nada, moviendo la cabeza.
− Vamos a preguntar a otro − dice Loli.
Se acercan a un hombre alto y rubio.
− ¡Please, mister! − dice Raúl −. I'm looking for... − se le olvida el nombre raro del edificio −. I..., you... «Sanofabich». − El hombre pone cara de sorpresa −.
Do you understand me? −dice levantando la voz.
Raúl, como mucha gente, piensa que a los extranjeros hay que hablarles alto −.
«¡Sanofabich!».
El hombre dice algo que Raúl no entiende y se va.
Esta escena se repite cinco veces con el mismo resultado.
− ¡No te entienden! ¿No lo ves? No sabes inglés − dice Loli.
− ¡Claro que sé inglés! Lo que pasa es que estos guiris seguro que son franceses o italianos o... ¡Qué sé yo! Y este pueblo es todo igual: canales y más canales...
− Tengo mucha sed y estoy cansada.
− Vamos a parar y a tomar algo en ese bar.
Se sientan en la terraza de un bar. Piden dos cervezas y dos sándwiches de jamón y queso. Suena el móvil de Loli.
− ¡Pepa! ¿Qué tal? ¡Estamos en Empuriabrava! Pero estamos perdidos. Raúl no encuentra el apartamento de su amigo y...
− Loli, por favor. Para. Quiero hablar con Raúl.
Loli le da el móvil a su amigo.
− Raúl − dice Pepa −, te he llamado un montón de veces. ¿Por qué no contestas?
− ¿Me has llamado a mí? − Raúl saca el móvil del bolsillo de su pantalón −. ¡Anda! Si está apagado...! ¿Qué quieres? ¿Dónde estás?
− Estoy en la autopista. Voy hacia Empuriabrava...
− ¡Hostias, qué bien! ¿Vienes con nosotros de vacaciones? − Mira a Loli −. Pepa viene hacia aquí.
− Sí, pero no. Voy con un cliente. ¿Llevas la bolsa verde de tela?
− ¿Qué?
− Tu bolsa verde de tela, la que olvidaste en mi taxi. Anoche te la di, ¿recuerdas?
− Sí...
− ¿La tienes ahí?
− No.
− ¡No! ¿Y dónde está?
− No lo sé. Ni idea... ¿Cuándo llegas? Te esperamos tomando una cerveza y...
− ¿De verdad que no sabes dónde está tu bolsa?
− No... ¿Por qué?
− Porque... No importa. Luego te llamo. Nos vemos en Empuriabrava.