Parte (3)
3 A las once entran en la oficina Paco y Miguel, los socios de Lola. Entran hablando, contentos, riéndose. Han tomado un café en el bar3 de al lado y han leído un poco El País4. –Buenos días, queridos colegas –dice Lola desde su despacho. –Buenos días, nena. 7 –No me llames «nena»5 Paco, no me gusta. No lo soporto. Y menos hoy... –¿Pasa algo? ¿O simplemente estás de mal humor...? –¿Que si pasa algo? ¡No tenemos ni un cliente, ni una llamada, ni una peseta en la cuenta del banco y.... y... ! ¡Y una inspección fiscal! –Qué raro... Pagamos todos los impuestos. ¿O no? –dice Miguel con cara de ángel. –Sí, pagamos los impuestos. Pero no sólo hay que ser bueno, hay que parecerlo6. Y no encuentro la factura del caso Sánchez. –Está en mi mesa, creo. A ver... Sí, mira, aquí está. Tranquila... ¿Ya estás mejor? –No. Paco tiene que hablar con Lola. Quiere decirle que esta tarde no va a venir a la oficina. Si no hay trabajo... Además, ha conocido a una mujer fantástica: Annette. Es holandesa y estudia español en Madrid. Paco siempre se enamora de chicas extranjeras. Siempre piensa que son el amor de su vida. Es gordito, un poco calvo pero tiene mucho éxito con las mujeres porque es muy simpático. Va a hablar más tarde con Lola porque sabe que ahora no es el mejor momento.