Parte (21)
El viernes en el hotel Cap Roig de Playa de Aro hay tres coches de policía escondidos detrás de los árboles. En una mesa del bar, Paco, Miguel e Ingvar esperan a los mafiosos. Ingvar va a ser el falso «cliente» extranjero que quiere invertir en España. Está feliz con su papel. Elisa, Lola y Nilsson están también allí. No han querido perderse el final y están escondidos detrás de unas plantas. A las once llegan Gutiérrez, muy elegante ahora, Alarcón Pijuán y una mujer. Llevan documentos y planos. Se sientan con los socios de Lola y piden unos cafés. La policía actúa muy rápido. Dos agentes se acercan a la mesa y dicen la frase clásica: –Quedan detenidos. Otros agentes rodean la sala. La mujer quiere salir corriendo pero Elisa es más rápida. Sale de detrás de la planta y la coge de la chaqueta. Las dos se caen al suelo. Lola dice: –¡Dios mío! También Elisa quiere ser detective...