Parte (10)
El miércoles por la mañana Lola llega a Tossa. Nilsson y ella han alquilado un coche. Elisa e Ingvar, su marido, tienen un pequeño restaurante muy bonito en la parte antigua del pueblo, encima de la bahía, al lado de la muralla. Es una casa de piedra con muchas flores: margaritas, rosas, geranios... Abajo se ve el mar. Elisa y Lola están muy contentas y se dan besos. Luego vienen las presentaciones:
–Éste es Magnus Nilsson... Elisa... –Tu... –No, un amigo. –Mi marido ha salido. Ha ido a llevar al niño a la escuela y a comprar. Viene enseguida. Nilsson dice que va a dar un paseo. Así las dos amigas pueden hablar. –¿Quién es? ¿Quién es? ¿Es tu... tu novio, tu marido, tu manager... ? Es un poco mayor para ti pero... –Nada, no es nada mío. Es un cliente. –¿Cómo? –Sí, sólo un cliente. Trabajo para él. –¿Cómo detective? Pero... ¿no estás de vacaciones? –Sí, pero... –¿Y qué problema tiene Nilsson? –Ha comprado una casa aquí en Tossa. Pero la casa no existe. –No entiendo nada. Si no existe, ¿por qué la ha comprado? –Le han robado, mujer, estafado... Ha comprado la casa desde Madrid, no la ha visto. Sólo ha visto fotos y planos. Fotos falsas y planos falsos, claro. –Dios mío... Pobre hombre... –Y ahora busca a los que le han robado su dinero. Yo le voy a ayudar. –¡Qué trabajo tan interesante! Luego Lola le explica más cosas del caso. La cita en Madrid en casa del falso notario, la reacción de la Policía, cómo conoció a Nilsson en el aeropuerto, etc. Elisa se queda pensando y dice: –¡Tengo una idea! Manolo Vallés, un amigo nuestro, trabaja en negocios inmobiliarios. Conoce a todo el mundo. Vive en Playa de Aro, a unos 35 km. de aquí. Podemos ir a verlo o llamarlo.
–Muy buena idea. Esta tarde, quizá. Y tú, explícame, ¿cómo estás? –Muy bien, muy contentos de estar aquí. Bueno, siempre hay algunos problemas, claro... Ingvar es músico, pianista. Y no tiene trabajo. Pero le gusta trabajar en el restaurante. Y por la noche toca el piano para los clientes. Max, el niño, es muy feliz aquí. Para él ha sido un poco más difícil, sus amigos de Copenhague, su escuela... Pero ahora está muy bien... Bueno.... y ahora vamos a ver tu habitación.