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El hilo, La mano que te da de comer (1)

La mano que te da de comer (1)

Eliezer: Bienvenidos a El hilo, un podcast de Radio Ambulante Estudios. Soy Eliezer Budasoff.

Silvia: Y yo soy Silvia Viñas.

En Estados Unidos los inmigrantes latinos que trabajan en la producción y cosecha de comida se han vuelto trabajadores esenciales durante esta pandemia. También son una de las comunidades más afectadas por el coronavirus.

Eliezer: Hoy, desde Mississippi: cómo un grupo de trabajadores de plantas procesadoras de pollo sufre las consecuencias de una redada masiva y, ahora, del virus. Y en Florida, un nuevo epicentro del coronavirus: el miedo de los trabajadores del campo a contagiarse o a perder sus empleos.

Es 3 de julio de 2020.

Andrea: Desde el principio, tanto los activistas como los trabajadores estaban muy alarmados por las condiciones de las plantas.

Silvia: Andrea Patiño es periodista de Univisión Noticias Digital. La semana pasada con su equipo publicó un especial que se llama “Esenciales pero Deportables,” sobre redadas masivas y políticas antimigratorias que han dejado desprotegidos a los inmigrantes. Para su reportaje, Andrea habló con Raúl, un hombre que trabajó en plantas procesadoras de pollo en el estado de Mississippi. Raúl no es su nombre, pero es el que vamos a usar para proteger su identidad.

Andrea: Raúl es un trabajador indocumentado de Guatemala. Llegó a Estados Unidos en el 2004, del departamento de San Marcos, bueno, de una comunidad bastante pobre, buscando trabajar en Estados Unidos y poder sacar a su familia adelante.

Raúl: Bueno, yo estaba solo aquí en este país en ese entonces, porque me vine solito. Mi familia, mi esposa, llegó después cinco años después.

Andrea: Y años más tarde sus dos hijos mayores. Entre eso también tuvo un hijo con su esposa en Estados Unidos, que tiene ocho años hoy en día y que es el único ciudadano estadounidense de la familia, así que están en una familia mixta en este momento.

Silvia: ¿Y en qué parte de Mississippi están?

Andrea: Viven en Mississippi central, en Forest, que es en un pequeño pueblo, y es en el condado de Scott.

Andrea: Mississippi es uno de los mayores productores de pollos de Estados Unidos, más o menos hay unas 20 plantas procesadoras de pollo y es el producto agrícola más importante del estado, ¿no? particularmente desde principios de los 90, las plantas han atraído a muchísimos trabajadores hispanos en particular, ¿no? Guatemaltecos han llegado también en los últimos años.

Silvia: Según un estudio reciente del Center for Economic and Policy Research, los inmigrantes representan alrededor del 17% de la fuerza laboral de todo el país, pero en las plantas procesadoras de pollo y carne, son más de la mitad.

Raúl: Esa carne que llega a tu mesa pues es trabajo de inmigrantes, estamos trabajando para que no te haga nada falta de comida en tu mesa.

Andrea: Tanto él como su esposa e incluso sus hijos, que llegaron hace poco, han trabajado por muchos años en diferentes plantas de pollo de Mississippi, bueno, hasta que llegaron las redadas y el virus.

Silvia: Las redadas más recientes comenzaron en agosto del año pasado.

Audio de archivo, noticieros: El Gobierno puso en marcha una de las mayores redadas que se recuerden en este país… El operativo en siete plantas procesadoras de alimentos de cinco compañías… Ha dejado en la incertidumbre y el miedo a cientos de familias… La pregunta que tienen ahora muchos afectados es si todavía pueden trabajar en las plantas y, de ser el caso, cuándo van a poder regresar al trabajo sin el riesgo de que ICE haga otra redada.

Mauricio: Específicamente el 7 de agosto del año pasado, hubo una… la que llamaron la mayor redada migratoria en un mismo estado, en un centro de trabajo, de la gestión de Trump.

Silvia: Él es el periodista Mauricio Rodríguez Pons, compañero de Andrea en Univisión Noticias.

Ese día, agentes de ICE detuvieron a 687 trabajadores.

Mauricio: Meses atrás ya había habido otra redada y desde el inicio de su gobierno había habido pequeñas redadas, lo que ha ido cambiando es la cantidad de gente que va cazando, si se quiere, o que van, eh, deteniendo, ¿no? Este 687 duplica la anterior.

Raúl: Ese día a nosotros no nos tocó trabajar, porque si ese día nosotros íbamos a trabajar ya sería otra mi historia, porque sí fueron a la planta donde nosotros, en la planta donde yo trabajaba.

Silvia: Pero sí detuvieron a la hermana de Rául y a su esposo. A ella la soltaron ese mismo día, pero su esposo sigue detenido.

Una semana después de la redada en agosto de 2019, Mauricio estuvo reportando desde Morton, Mississippi, un pueblo a unos 15 minutos de Forest, donde vive Raúl.

Mauricio: Y lo que vimos ya no era la acción de la redada, ni siquiera oficiales presentes en la zona. Lo que vimos fue un pueblo completamente paralizado de miedo. Eran gente que estaba en estado de shock, era gente que de verdad había quedado congelada con sus niños alrededor y con la mirada perdida, de, de… preguntándose internamente qué hacer.

Silvia: Mauricio me dijo que es importante entender que en Mississippi se estima que viven unos 20 mil inmigrantes indocumentados. El 21% tiene cinco años o más viviendo en Mississippi. Raúl, por ejemplo, llevaba 15.

Mauricio: La mayoría de las personas con las que hablamos nosotros tenían 10, 15, 14 años trabajando en la misma planta pollera. Ya tú tienes una vida hecha allí. Tienes hijos que son en su mayoría americanos. Son todas familias mixtas. Que has planificado cosas que están estudiando el colegio, que les estás dando la vida, que no tuviste tú que estás justificando la razón por la cual tú decidiste emigrar y pasar todos los peligros para llegar a Estados Unidos. Te sientes seguro y de un día, de una mañana al mediodía del siguiente día, no tienes nada.

Silvia: Pero además de este miedo paralizante, la redada tuvo otras consecuencias.

Mauricio: Las empresas decidieron optar por lo seguro y de alguna manera, despedir a aquellas personas que no tuvieran una identidad comprobada. Pero bueno, con el tiempo esa mano de obra es irreemplazable.

Es parte de, de ese doble filo de este cuchillo. O sea, por un lado, el gobierno quiere cazar o detener, o hacer estas redadas para que no haya más trabajadores indocumentados, para devolverle esos trabajos a personas americanas que no tienen empleo o que dicen que se merecen esos trabajos. Pero el tema es que la mayoría de las personas que trabajan, que, que ciudadanos estadounidenses no quieren hacer esos trabajos, son trabajos muy duros. Son trabajos de muchas horas en líneas de producción, condiciones que no, no siempre son las más adecuadas y con un sueldo que es muy bajo, ¿no?

Silvia: Estamos hablando de compañías que producen casi 3 mil millones de dólares al año y un trabajador promedio gana 23 mil dólares al año.

Mauricio: Las polleras, pues sí, se quedaron sin gente que trabajara para, para ellos, ¿no?

Silvia: Y tuvieron que recurrir a mucha gente que habían despedido después de la redada…

Mauricio: O que habían sido detenidas en los operativos anteriores, porque pues simplemente no hay nadie más que pueda desplumar los pollos.

Silvia: Seis meses después de las redadas y solo un par de semanas antes de que se registrara el primer caso de coronavirus en el estado, a Raúl lo contrataron en la planta de DG Foods.

Mauricio: El tema es que las empresas no tomaron las… la pandemia, con la irrupción de la pandemia las empresas no tomaron las condiciones, no, no supieron colocar las condiciones adecuadas para adecuar un espacio que es muy complicado de adecuar.

Silvia: Y por eso ahora Raúl habla dos fuerzas que afectan a su comunidad:

Raúl: Son dos fuerzas enemigas que, que están persiguiendo a la comunidad inmigrante: como la migración que está dándoles miedo a la comunidad y dos, nunca sabes que en la planta ahora donde trabajas cuando ya regreses ya estás enfermo.

Silvia: Andrea, ¿esas plantas procesadoras nunca cerraron por la pandemia?

Andrea: Hubo muchos llamados de activistas de trabajadores. Desde el principio a que por favor cerraran las plantas para reacomodar. Así fuera de manera temporal, ¿no?, los espacios y limpiar las plantas sin limpiar las plantas para, para evitar la propagación del virus. Hubo algunas plantas en el país que cerraron.

Silvia: A mediados y finales de abril, pero algunas luego reabrieron.

Andrea: Todo el tema del cierre de las plantas también genera un poco de pánico, de que no iba a haber carne suficiente en algún momento, ¿no?, para el mercado de Estados Unidos. A raíz de eso, el presidente de Tyson, que es una de las marcas más grandes de producción de pollo, mandó una carta que se hizo pública en la que pedía… hablaba de la posible falta de carne en el futuro y pedía que no se cerraran.

Silvia: Días después, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva en la que básicamente declaraba las plantas de carne industrias estratégicas y esenciales.

Andrea: Lo que prevenía su cierre, ¿no?, y de alguna manera protegía a las plantas de demandas o de cualquier otro tipo de ataque que pudieran tener, ¿no?, por parte de trabajadores que pudieran contagiarse, ¿no?

Silvia: Con la orden ejecutiva de Trump, los trabajadores de estas plantas, como Raúl, pasaron a ser esenciales.

Andrea: Y eso resultó en que les dieran unas cartas a todos los trabajadores de las plantas con las que podían andar, incluso si eran indocumentados, donde dice somos esenciales, déjennos circular libremente.

Raúl: Ponen anuncios ahí en un video ya grabado en donde dicen: Si tú quieres ayudar, sigue viniendo a trabajar, eres esencial también, así como los médicos, porque con tu trabajo provees comida para los que están enfermos.

Andrea: Él decía, bueno, se siente uno muy especial.

Raúl: ¡Wow!, qué lindo se siente uno ¿no, verdad? al ver esas, esas palabras de animación. Pero son palabras huecas.

Andrea: A la hora de la verdad, no significa nada.

Raúl: Si soy esencial para la planta, si soy un trabajador esencial para este país, entonces que me provean mascarillas, guantes, desinfectantes, higiene en el área donde uno trabaja. Pero eso no lo han hecho ellos y eso me da a mí, me hace sentir como una persona que no, no valgo para ellos.

Silvia: ¿Qué te contó él sobre cómo eran las condiciones ahí?

Andrea: Básicamente lo que él denuncia es que nunca hubo la protección que se necesitaba.

Raúl: Porque mire en las mañanas cuando nosotros entramos, ahí no te checan la temperatura y no te exigen poner una mascarilla, o… y es más la planta no exigía… no brinda esas, esas protecciones.

Andrea: Incluso él estaba sorprendido porque normalmente les dan en las plantas mallas para cubrirse el pelo, la barba y le pareció sorprendente que en esta planta en particular los hacían pagar por esos elementos.

Raúl: O sea, usted abre la puerta de entrada, sí, ahí están marcados los sticks de 6 pies de distancia, pero solo ahí en ese cuartecito, ahí donde están las máquinas para marcar nuestro día. Ya pasando de esa puerta adentro, ahí no hay restricciones así, de distanciamiento.

Andrea: También denuncia que había casos y que no les informaron.

Raúl: Yo le entendí como que fuera una… como que no vale nada el trabajador si se muere…ah bien! una persona que se enferma está bien para ellos, no les interesa, como que no les importa.

Silvia: Andrea le escribió a DG Foods el 22 de junio para contarles que al menos una persona pensaba que se había contagiado allí. Les preguntó sobre más casos y las condiciones de higiene de esa planta. Hasta ahora no le han contestado. En su página web la comunicación oficial más reciente es del 23 de marzo, donde dicen que han implementado “esfuerzos adicionales de saneamiento, restricciones de visitantes y protocolos de salud”.

Otras compañías han mostrado más abiertamente las medidas que están tomando.

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